EL SOCIALISTA 389

AYOTZINAPA

AYOTZINAPA

martes, 26 de septiembre de 2017

MÉXICO. DECLARACIÓN DEL CONGRESO NACIONAL INDÍGENA Y El CONCEJO INDÍGENA DE GOBIERNO A 3 AÑOS DE LA DESAPARICIÓN DE LOS 43 ESTUDIANTES DE LA NORMAL RURAL ISIDRO BURGOS DE AYOTZINAPA

A los padres y madres de los 43 compañeros estudiantes de Ayotzinapa desparecidos por el mal gobierno
Al pueblo de México
A los pueblos del mundo
A la Sexta Nacional e Internacional



CONGRESO NACIONAL INDÍGENA
25 de septiembre 2017
Los que somos El Congreso Nacional Indígena, somos también el dolor, indignación y rabia que sigue y seguirá viva hasta traer de regreso a los compañeros estudiantes de la Normal Rural Isidro Burgos de Ayotzinapa, Guerrero, a tres años de que el Estado Mexicano, desapareciera 43 esperanzas. Encontrarlos con vida nos mantiene unidos a sus padres y compañeros.

Los  compañeros normalistas siguen desparecidos y el Estado no ha hecho mas que apostar al olvido y al desprecio a la memoria. En la destrucción está  su apuesta, y desde las ruinas nosotros, nosotras, reconstruimos la consciencia, la esperanza y un nuevo mundo.

Nuestro llamado es a reconstruir este país y para reconstruirnos con él necesitamos de regreso a nuestros compañeros estudiantes de la Escuela Normal Rural Raul Isidro Burgos, y a los miles de desaparecidos que el México de abajo no deja de buscar reconstruyendo  desde ahí la verdad y la justicia.

Por quienes no están, por quienes están y por quienes vendrán, reiteramos nuestra palabra. Estamos y estaremos con la lucha por la presentación de nuestros hermanos estudiantes de Ayotzinapa hasta el final. ¡vivos se los llevaron y vivos los queremos!

Convocamos a todas y todos los que somos el pueblo de México, de los pueblos, barrios, naciones y tribus originarias, a los pueblos no indígenas  que estamos en el campo y las ciudades, a no parar en la lucha por traerlos de regreso a casa y que los culpables sean castigados.

Llamamos a todas y todos a participar en las marchas y movilizaciones que convoquen las madres y padres de los 43 desaparecidos de la Normal Rural Isidro Burgos de Ayotzinapa, Guerrero a tres años de este crimen de estado.

A 26 de septiembre de 2017

Por la Reconstitución Integral de Nuestros Pueblos

Nunca Mas un México sin Nosotros

Congreso Nacional Indígena

Concejo Indígena de Gobierno

ver más:
https://www.congresonacionalindigena.org/2017/09/25/declaracion-del-congreso-nacional-indigena-3-anos-la-desaparicion-los-43-estudiantes-la-normal-rural-isidro-burgos-ayotzinapa/

México. Crece incertidumbre en pensiones: gobierno amplía especulación de Afores



CONTRALÍNEA
Nancy Flores
19 de septiembre 2017
El gobierno federal asestó un nuevo golpe al sector laboral. Las “Disposiciones de carácter general que establecen el régimen de inversión al que deberán sujetarse las sociedades de inversión especializadas de fondos para el retiro”, publicadas este 19 de septiembre en el Diario Oficial de la Federación amplían la incertidumbre que de por sí enfrentan los fondos de ahorro para el retiro de miles de trabajadores.

Ahora, las Afores (administradoras de fondos de ahorro para el retiro) podrán especular con los ahorros de los futuros pensionados en 49 mercados financieros del mundo, entre ellos los de Sudáfrica, Malasia, Nueva Zelanda, Tailandia y Taiwán, según las nuevas bases establecidas por la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro.

Ello, a pesar de que en noviembre de 2016 se registró una pérdida contable multimillonaria en las Afores, producto de la especulación: entonces los ahorros de los trabajadores disminuyeron de un día para otro 52 mil 780 millones de pesos.

Las nuevas reglas de “inversión” también permiten a partir de hoy la fusión o cesión de cartera de sociedades de inversión. Además, la Consar impulsa que las Afores recurran a instrumentos estructurados, como los certificados de capital de desarrollo y los fideicomisos de bienes y raíces.

ver más:
http://www.contralinea.com.mx/archivo-revista/2017/09/19/crece-incertidumbre-pensiones-gobierno-amplia-especulacion-afores/

lunes, 25 de septiembre de 2017

México. Escritos sobre la guerra y la economía política



Rebelion
Gilberto López y Rivas
23 de septiembre 2017
Recientemente,  Pensamiento Crítico Ediciones publicó su primer libro, con el que afirman iniciar una travesía como parte del esfuerzo político organizativo de "lo que los compañeros del Ejército Zapatista de Liberación Nacional convocaron como adherentes de la Sexta Declaración de la Selva Lacandona". Sostienen que no se ubican como una editorial aséptica, donde "una supuesta objetividad es la coartada para la complicidad con los dominadores".

Su interés fundamental no es "ni la academia ni los círculos de los políticos profesionales" sino ir al encuentro de quienes se ubican abajo y a la izquierda. Prueba tangible de la coherencia de esta declaración de principios es la primera obra, ya en circulación, en la que Sergio Rodríguez Lascano compila y prologa textos del difunto subcomandante insurgente Marcos con un atinado título: Escritos sobre la guerra y la economía política (2017). Hay que destacar la pertinencia de la publicación de este libro precisamente en el momento en que el Congreso Nacional Indígena y el Ejército Zapatista de Liberación Nacional se encuentran inmersos en la tarea inconmensurable de poner en práctica su propuesta de integrar el Concejo Indígena de Gobierno y registrar a su vocera como candidata independiente a la Presidencia de la República para las elecciones del próximo año.

En el otro polo equidistante de la izquierda institucionalizada, que identifica a la corrupción como causal cuasi única de la tragedia nacional, y elude debatir sobre el saqueo, la explotación, la dominación y la catástrofe humanitaria causada por el capitalismo trasnacionalizado y los gobiernos de traición nacional, el zapatismo ha contribuido a generar pensamiento emancipador y anticapitalista a lo largo de estas dos décadas.

En efecto, la obra compilada comentada, –y añadiría yo, el texto introductorio de Rodríguez Lascano, de 58 páginas, en sí mismo una contribución adicional enriquecedora–, resultan esenciales para comprender el contexto actual en el que se encuentra el país y el mundo entero, a partir de una importante reflexión teórica inicial del subcomandante Marcos publicada hace 20 años originalmente en la revista Le Monde Diplomatique.

Se trata del texto 7 Piezas sueltas del rompecabezas mundial, en el que el subcomandante Marcos vincula la fase actual de mundialización capitalista, o globalización neoliberal, con una nueva Guerra Mundial, la Cuarta, ya que la Tercera, la mal llamada guerra fría, implicó, acorde con el sub Marcos, la implosión y desaparición de la Unión Soviética y el campo socialista. A diferencia de la Segunda Guerra Mundial, el "teatro de operaciones" de la Tercera se libró en África, Asia y América Latina, con el estallido de revoluciones y guerras anticoloniales, en el contexto del enfrentamiento estratégico entre las dos superpotencias de la época: Estados Unidos y la Unión Soviética. El subcomandante Marcos señala –con base en datos de la Unicef–, que "desde el fin de la Segunda Guerra Mundial hasta 1992, se libraron 149 guerras en todo el mundo.

El resultado, 23 millones de muertos, no deja dudas de la intensidad de esta Tercera Guerra Mundial". El compilador cita a Fred Halliday, quien identifica también a los más de 140 conflictos de carácter anticolonial, interestatal, clasista y étnico en el llamado tercer mundo, mencionando una cifra aún mayor en el número de víctimas, con "más de 30 millones de personas (que) murieron en esos conflictos".

Rodríguez Lascano destaca en su prólogo ideas claves para entender los nuevos rasgos que tiene el capitalismo globalizado “anunciados por el zapatismo, mediante los escritos del sub Marcos, desde hace muchos años”: 1. Lo que estamos viviendo es una nueva guerra mundial, diferente a las tres anteriores. 2. El mercado interno es una de las primeras bajas de esta guerra. 3. Otra víctima: el Estado-Nación. 4. La crisis del Estado y su papel en el neoliberalismo como garante del flujo de capital global. 5. La nueva sociedad del poder mundial. 6. El neoliberalismo significa: destrucción/despoblamiento. Reconstrucción/reordenamiento. 7. En paralelo, un nuevo movimiento social se está construyendo en el ámbito internacional. Un movimiento global de rebeldía.

Como lo plantea el subcomandante Marcos: "Si la humanidad tiene todavía esperanzas de supervivencia, de ser mejor, esas esperanzas están en las bolsas que forman los excluidos, los sobrantes, los desechables". El subcomandante Marcos identifica los elementos constantes en estas guerras: 1. Conquista de territorios y su reorganización. 2. Destrucción del enemigo, que en el caso de la Tercera Guerra Mundial significa que la URSS y el campo socialista desaparecen "como una opción frente al mundo capitalista". 3. La administración de la conquista por la fuerza que ganó es otra de las constantes. Así como hay constantes, también se identifican variables en cada conflicto mundial: la estrategia, los actores que se enfrentan, el armamento que se utiliza y las tácticas que se siguen.

En esta Cuarta Guerra Mundial que vivimos, “Se destruyen los territorios y se despueblan, –afirma el sub Marcos. A la hora que se hace la guerra, se tiene que destruir el territorio, convertirlo en desierto. No por afán destructivo, sino para reconstruir y reordenar. ¿Cuáles son los principales problemas que enfrenta este mundo unipolar para globalizarse? Los estados nacionales, las resistencias, las culturas, las formas de relaciones de cada nación, lo que las hace diferentes. ¿Cómo es posible que la aldea sea global y que todo el mundo sea igual si hay tantas diferencias? Cuando decimos que es necesario destruir los estados nacionales y desertificarlos no quiere decir acabar con la gente, sino con las formas de ser de la gente. Después de destruir hay que reconstruir. Reconstruir los territorios y darles otro lugar. El lugar que determinen las leyes del mercado; he aquí lo que está marcando la globalización”.

El compilador destaca la coherencia apabullante del planteamiento, a partir de lo observado en Bosnia, Kosovo, Irak, Afganistán, Libia, Siria o Ucrania, y señala como “en el 2007, Naomi Klien documentó este proceso en su libro La doctrina del shock, sólo que el subcomandante Marcos lo había planteado desde 1997. Asimismo, se subraya que lo nuevo de esta guerra es que su enemigo al frente es la humanidad en su conjunto”, mientras la "tecnología militar busca crear una falsa conciencia: no es viable ni posible oponerse a todo ese poderío".

Esta importante obra contribuye a luchar por la vida y la supervivencia de la especie humana. Constituye un singular aporte al ejercicio del pensamiento crítico revolucionario.

ver más:
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=231890&titular=escritos-sobre-la-guerra-y-la-econom%EDa-pol%EDtica-

México. Después del sismo… un desastre mayor

CONTRALÍNEA
Zósimo Camacho
septiembre 23, 2017 
Se necesitan más de 50 mil millones de pesos de inmediato para mitigar los destrozos de los sismos de septiembre. ¿De dónde los va a sacar el sorprendido y poco previsor gobierno de la República? ¿Y qué plan tiene frente al inminente problema sanitario? No hay respuestas serias del gobierno federal. Incluso, muchas veces, se ofrece pura palabrería que ofende a la población.

Secretarios de Estado (precandidatos), gobernantes y el propio presidente de la República, Enrique Peña Nieto, utilizaron el desastre causado por el sismo del pasado 19 de septiembre como una pasarela.

Ahí vimos a Miguel Ángel Osorio Chong, secretario de Gobernación, posando desde un montón de escombros (hasta que fue corrido por la gente); o a Aurelio Nuño, el de Educación, tuiteando minuto a minuto, tratando de capitalizar políticamente y estorbando, el rescate de la ficticia niña Frida Sofía del colegio Rébsamen; a José Narro, el de Salud, arrebatando micrófonos para destacar que “disponemos de toda la capacidad del sector salud para responderle al país”; a Miguel Ángel Mancera, jefe de Gobierno del Ciudad de México, quien trabajosamente se coló en las “coberturas” para, tartamudeando, hacer la declaración de “desastre” en la entidad que gobierna. E incluso, al de Hacienda y Crédito Público, José Antonio Meade, prometiendo “reevaluar” el paquete económico pero advirtiendo que “no todo el apoyo” tendrá “una repercusión presupuestal”.

¡¿Qué?! Al parecer el responsable de los dineros en el país se cura en salud. Nos previene de que no debemos esperar un incremento significativo en el Fondo Nacional de Desastres (Fonden). Dicho fondo cuenta hoy con poco menos de 9 mil millones. El gobierno de Enrique Peña Nieto, antes del temblor, pensaba destinarle 6 mil millones en el presupuesto de 2018. Estaríamos hablando de aproximadamente 15 mil millones. ¿Cuánto más estará dispuesto el gobierno de Peña Nieto a destinar al Fonden?

Fuentes del área de inteligencia señalan que sólo para paliar los desastres en 12 estados de la república, luego de los dos terremotos, se necesitarán más de 50 mil millones de pesos. Hablamos apenas del ámbito de la reconstrucción. Queda claro que no los habrá. Muchas de las personas ahora sin casa, se quedarán sin casa. Y luego de promesas y de que pasen algunos días, se toparán con la burocracia, con las evasivas… y nada. Ya se habrán ido los grandes medios de comunicación y el rating estará en otro lado.

Mención aparte merece la emergencia sanitaria que se avecina. Las ufanas palabras de Narro, como decíamos, prometieron poner al servicio de la nación –faltaba más– el poderoso sistema de salud de la República. Resulta que en esas mismas declaraciones el secretario dijo que eran 2 mil camas las disponibles… ¿O sea que esperan que los heridos no lleguen a esa cantidad? ¿O qué requisitos pedirán para que puedan ser internados en los hospitales públicos? Si van más de 300 muertos, ¿cuántos heridos desafortunadamente habrá? Más aún, ¿está preparado el sector salud para atender las personas lesionadas y las afectadas con enfermedades de carácter somático, siquiátrico y sicológico?

Con un poco de luces, los brujos de la seguridad nacional de este país tal vez puedan advertir al presidente lo que viene. Los analistas del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen) tuvieron que desvelarse y trabajar a marchas forzadas en su sede de Contreras. A ver si pueden informarle a sus jefes de lo que se avecina.

Sin acceso a la justicia, sin posibilidades de recuperar su patrimonio, sin indemnizaciones, con el dolor de perder a seres queridos, sin trabajo y en la pobreza, el pueblo se organizará. Vendrán movimientos sociales, organizaciones aguerridas para reclamar justicia social y reparación de los daños. Les acompañará la razón y tendrán la fuerza.

Y también vendrán decenas de oportunistas, políticos que intentarán medrar con la desgracia y, mediante organizaciones clientelares, reclamarán recursos a cambio de apoyo político. Además, vienen las elecciones.

El panorama se oscurece.

Fragmentos

Todo el reconocimiento a los topos, como los de la Brigada de Rescate Topos Tlatelolco y la Brigada Topos Azteca. Sin buscarse publicidad, con capacidad y espíritu de servicio, rescataron personas y cuerpos y le dieron cause a la solidaridad popular. Una vez más, los integrantes de estas brigadas salvaron vidas poniendo en riesgo las suyas. No estaban ahí para salir a cuadro en la televisión y redituar dividendos políticos a secretaría de Estado alguna. Fueron a devolver personas a sus familias, a sus barrios, a sus amigos. Así lo hicieron también los bomberos de diversas agrupaciones. Y luego, para la foto, los hicieron a un lado. Tampoco los mencionaron cada 5 segundos en las transmisiones televisivas. El pueblo sabe que fueron ustedes. Gracias, topos y gracias bomberos. … Habían pasado 36 horas y nadie –sí, nadie– del gobierno federal había llegado a Tepalcingo, Morelos. El pueblo, devastado, rescataba a sus heridos y sacaba de los escombros a sus muertos. Incluso seguían ingresando a las viviendas a punto del colapso. Ya que llegaron las autoridades, el pueblo siguió levantándose mutuamente. Un abrazo a las comunidades de Morelos, desaparecidas de la cobertura porque redituaba menos dividendos políticos... Y una felicitación por la solidaridad de los voluntarios de todo el país. El pueblo, sin Estado, salió al quite desde las primeras horas.

ver más:
http://www.contralinea.com.mx/archivo-revista/2017/09/23/despues-del-sismo-un-desastre-mayor/

domingo, 24 de septiembre de 2017

Las Armas Del ALba de Galactica Films



Libertador de México
Publicado el 12 mar. 2017
Es necesario recordar un hecho que la gran mayoría ignora sobre el inicio de la guerrilla en México y el Asalto al cuartel Madera el 23 de Septiembre de 1965.Un grupo de agricultores y maestros de escuelas normales rurales toman las armas en los años 60 debido a las injusticias y abusos en el sector agrícola de Madera, Chihuahua.Dando origen a la guerrilla en México.


CHIHUAHUA, MÉXICO. SOBREVIVIENTE DEL ASALTO AL CUARTEL MADERA 1965

México. Cohetones y piedras contra el cuartel militar de Iguala

Los militares saben en dónde están los normalistas desaparecidos, afirman los padres de los jóvenes. Responden a pedradas los soldados y descalabran a un reportero. Reporta el vocero Roberto Álvarez un uniformado lesionado y califica la protesta de “actos vandálicos”


EL SUR
Texto y foto: Lenin Ocampo Torres
Iguala, 23 de septiembre de 2017.- Padres de los 43 normalistas de Ayotzinapa desaparecidos acompañados de estudiantes lanzaron cohetones y piedras al 27 Batallón de Infantería de esta ciudad, para exigir que el Ejército les diga en dónde están sus hijos y se investigue su actuación en los ataques de la noche del 26 de septiembre de 2014.

La protesta se llevó a cabo como parte de la Jornada Nacional de Lucha por Ayotzinapa, comenzó cerca de las 10 de la mañana y participaron unos 200 manifestantes, quienes aseguraron que el Ejército sabe dónde están los 43 normalistas desaparecidos y exigieron “¡entréguenlos!”, ante el acceso principal del cuartel militar.

Los familiares llegaron a las 10:15 am a una de las puertas de las instalaciones que se encuentran frente a la plaza Tamarindos, propiedad del ex alcalde de Iguala José Luis Abarca Velázquez.

Señalaron que los soldados, mínimamente fueron omisos en la desaparición de los 43 estudiantes porque dejaron actuar al grupo delincuencial Guerreros Unidos en el ataque a los normalistas.

El vocero de los padres, Felipe de la Cruz señaló en el lugar que se debe “investigar la responsabilidad de los militares, sabemos a ciencia cierta que participaron, y hoy vemos cómo el disimulo sigue igual a casi tres años, es por eso que los padres de familia nos encontramos en este batallón que forma parte de este crimen que fue cometido el 26 y 27 de septiembre de 2014”.

A los padres los acompañaron integrantes de la Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México (FECSM), que viajaban en 10 camiones con los cuales bloquearon el periférico Oriente, apoyaron la manifestación gritando consignas contra el Ejército e intentaron abrir el portón de acceso al batallón.

Antes de la manifestación los camiones ya eran esperados en el crucero Rancho del Cura -a 10 km de Iguala- por la patrulla con vidrios polarizados número 500 de la Policía Municipal, que en todo momento siguió al contingente. Además de varias motonetas y vehículos particulares que desde su entrada a la ciudad les tomaban fotografías a los autobuses.

El contingente entró por la carretera federal Iguala-Taxco, dobló en la calle Del Estudiante al periférico Oriente donde se encuentra el cuartel.

Los primeros en bajar a la puerta del batallón fueron los padres y familiares de los 43 normalistas, que constantemente culpaban de la desaparición de sus hijos al Ejército.

Algunos padres que portaban las fotografías de sus hijos empujaron el portón verde que tenía la leyenda “Prohibido el paso, propiedad federal. Ingresar sin autorización, constituye un delito”.

Ahí en un mitin, María de Jesús Tlatempa, madre del joven desaparecido Eduardo Bartolo Tlatempa, se acercó a una de las rejas para gritar a un grupo de soldados que cuidaban la entrada que “los padres de familia (iban) sin armas y ustedes con las armas, cuando deberían de ver por el pueblo, pero ustedes están en contra del pueblo” y expresó que “como cualquier madre, si a ellos (los militares) también los hubieran desaparecido, su madre también los estuviera buscando”.

En el micrófono Felipe de la Cruz volvía a pedir al gobierno federal que se investigue al Ejército por su actuación la noche de los ataques, a los policías municipales de Huitzuco que probablemente se llevaron 25 de los 43 estudiantes, el análisis a los celulares de 17 normalistas que siguieron activos y el trasiego de droga de Iguala a Chicago como móvil de la agresión.

Descalabran militares a un reportero en el intercambio de pedradas

La intervención de los familiares terminó a las 10:35 de la mañana y se retiraron de la entrada, en ese momento un grupo de jóvenes encapuchados de la FECSM lanzaron piedras y cohetones a las instalaciones del 27 Batallón de Infantería, y algunos gritaron consignas contra los soldados.

Hicieron pintas en el acceso principal en las que se leyó “+43”, en referencia al número de estudiantes de Ayotzinapa desaparecidos, y lanzaron un cohete a un cajero que está al interior del cuartel y le reventó los vidrios, justo en la entrada.

En el ataque participaron por lo menos unos 100 estudiantes, del otro lado había decenas de militares uniformados que portaban un tolete y respondían con las piedras que les eran lanzadas. Una de ellas golpeó al reportero de la Agencia Irza, Jesús Saavedra Lezama, quien resultó descalabrado.

A las 10:40 los estudiantes abordaron sus autobuses y se retiraron de Iguala, seguidos por la misma patrulla número 500 de la Policía Municipal y una de la Policía Federal a la salida de la ciudad.

Pide el vocero manifestaciones “en forma pacífica sin transgredir la ley”

En un boletín de prensa el vocero del Grupo de Coordinación Guerrero reprobó “los actos vandálicos cometidos en contra del Ejército Mexicano” y llamó a los normalistas a manifestarse “en forma pacífica sin transgredir la ley”.

Según el boletín, en la protesta fueron agredidos “un efectivo militar y un periodista quienes resultaron lesionados por el impacto de piedras y petardos”.

Álvarez Heredia dijo que el ataque contra instalaciones militares “es un acto de provocación e irresponsable, porque los agresores desconocen que la institución militar está integrada por hombres y mujeres que sirven y protegen a los mexicanos”.

Dijo que los integrantes del Grupo de Coordinación Guerrero estarán atentos al curso que sigan las investigaciones de la Fiscalía General del Estado en coordinación con la Procuraduría General de la República.

ver más:
http://suracapulco.mx/wptest/index.php/2017/09/24/arrojan-estudiantes-piedras-y-cohetes-al-27-batallon-de-iguala-exigen-que-se-presente-a-los-43/

sábado, 23 de septiembre de 2017

México. Terremoto: El pueblo rebasó al Estado



CONTRALÍNEA
Zósimo Camacho
22 de septiembre 2017
Vencieron el pánico. Fueron a ayudar, a rescatar, dar consuelo. Todo, bajo el riesgo de sus propias vidas. Cientos de miles de voluntarios salieron a las calles y provocaron un nuevo sismo: uno que cimbra al rebasado gobierno de Peña Nieto

Los edificios se derrumbaron. La tierra dejó de moverse. Y llegaron. Decenas, cientos, miles de voluntarios se acercaron a levantar piedras, remover escombros y buscar oquedades entre las ruinas. Por ellas ingresaron y liberaron personas atrapadas y rescataron cuerpos.

Llegaron mucho antes que cualquier institución. No les importó que los edificios aún no terminaran de colapsarse y que en cualquier momento pudiera haber nuevos derrumbes. Tampoco, las fugas de gas cuyas nubes se confundían con el polvo.

Una de las primeras en llegar a la esquina de Gabriel Mancera y Escocia, en la Colonia del Valle, fue Eglex Espinosa. No lo dudó. Se sobrepuso al pánico y automáticamente se dirigió adonde creyó que alguien podría necesitar ayuda.

El edificio en el que vive soportó el sacudimiento de las placas tectónicas; pero desde ahí pudo observar cómo se hacían polvo otras construcciones. Hacia allá encaminó sus pasos.

Tres horas después descansaba de pie, recargada en una pala. Un polvo fino había teñido de gris sus pestañas, cabello, rostro y ropas. Había recuperado dos cuerpos del interior de uno de los inmuebles caídos. Y había acarreado cientos de fragmentos de concreto y piedras.

“En principio empecé a colaborar dando agua y luego sacando cascajos. Cuando quitamos unos escombros vimos una máquina grande, la levantamos y debajo de ella había dos personas muertas: una señora y una muchacha.”

Eglex cuenta 33 años, vive en México y es venezolana. “Con mucho amor estoy ayudando porque es lo que me han enseñado aquí en este país que quiero”.

Los testimonios fluyen mientras algunos voluntarios toman un respiro. “Soy de la colonia, aquí vivo y aquí voy a estar ayudando. Y no son las únicas calles con edificios derrumbados; en esta misma colonia hay más”, dice Juan Hernández, de 35 años.

Cubierto de polvo, el pantalón se le ha rasgado y una pequeña herida sangrante se asoma a la altura de la rodilla. Dice que no es nada y no quiere perder tiempo con los auxilios que le ofrecen los estudiantes de medicina que se le acercan. Quiere incursionar de nuevo en una de las oquedades con la esperanza de ayudar a alguien con vida.

Evelyn Santa Rosa quita piedras y llora. No sabe nada de sus familiares. Había salido a hacer unas compras. El terremoto la sorprendió en el supermercado. Cuando quiso llegar a su hogar, se encontró con el edificio derrumbado.

Escucha que le gritan y vuelve el rostro con desesperación. Corre a abrazarse con uno de sus hermanos. Él le tiene noticias. Muy malas. Luego, un grito de dolor entristece a todos. “¡Cómo que Miguel no alcanzó a salir!” “¡No me digas eso!”

Al final de la jornada del mismo 19 de septiembre, sumaban 17 cuerpos recuperados del edificio que se encontraba en la esquina de Edimburgo y Escocia, a unos pasos del otro derrumbe de Gabriel Mancera y Escocia.

La tragedia lleva del dolor a la alegría, como cuando los camilleros trasladan a un sobreviviente que ante los aplausos sólo levanta un poco el brazo derecho. O a la ternura, cuando de entre los escombros otro voluntario sale cubierto de polvo con un perro entre los brazos.

Soldados, marinos, policías federales, apenas atinan a dar unas cuantas órdenes. La multitud los rebasa. Y la multitud no quiere las máquinas, pues con ellas ya no se saca a nadie con vida.

Los líderes espontáneos poco a poco se van coordinando. En el lugar se regalan cubrebocas y botellas con agua. Las manos se levantan para pasar, de persona en persona, botes vacíos. La hilera es conformada por mujeres y adultos mayores. Va de un camión de volteo hasta uno de los edificios derrumbados. La fila de enfrente la formaron hombres y mujeres. Trabajosamente regresan de mano en mano los botes llenos del escombro que depositarán en el camión. Otras cuatro hileras se arman en segundos.

Todos saben que los puños en alto indican que se debe guardar absoluto silencio. Los rescatistas, desde el montículo de escombros, levantan los puños y la señal se va reproduciendo hasta las calles aledañas. El silencio se guarda escrupulosamente. Todos aguzan el oído y quisieran alcanzar a escuchar el llamado de auxilio de alguna persona atrapada o la comunicación entre los rescatistas que se encuentran al interior del derrumbe con sus compañeros de fuera.

Nada se escucha. Cuando los rescatistas bajan los brazos, la multitud vuelve a sus tareas: zapar, palear, acarrear en carretilla o en botes, desbastar, picar. Todo se reduce a sacar escombros; retirarlos con la esperanza de salvar vidas y rescatar cuerpos.

Lo que en esta zona de la Ciudad de México se derrumbó fueron dos torres de siete pisos y un edificio de dos niveles. Se declaró la conclusión de los trabajos la noche del miércoles 20. Se logró rescatar con vida sólo a tres personas y dos mascotas.

El número de edificios derrumbados de manera inmediata tras el terremoto o durante el mismo ascendió a 38. Dos ubicados en la delegación Álvaro Obregón; 11 en la Benito Juárez; cuatro en Coyoacán; 11 en la Cuauhtémoc; dos en la Gustavo a Madero; tres en Iztapalapa; tres en Tlalpan, y dos en Xochimilco.

Sin embargo, al cierre de edición, se habían derrumbado al menos otros tres inmuebles. Y la Asociación APL Ingenieros Consultores reportó que había detectado 3 mil edificios con daños estructurales y que a su consideración debían ser desalojados de inmediato. La mayoría de estos inmuebles se encuentran en las colonias Anzures, Nápoles, Narvarte, Vértiz- Narvarte, Del Valle, Hipódromo Condesa, Tlatelolco y zonas de Insurgentes, Tlalpan y Xochimilco.

Además, al cierre de edición, sumaban 302 los muertos en todo el país por el sismo de 19 de septiembre. El movimiento telúrico alcanzó una magnitud de 7.1 grados de la escala de Richter, con epicentro en Axochiapan, Morelos. Afectó a regiones de 10 entidades de la República. Alrededor de 12 millones de personas estuvieron expuestas al movimiento de tierra.

De acuerdo con información de protección civil, al menos 1 millón y medio de personas habían participado en las labores de rescate en las decenas de edificios derrumbados en la Ciudad de México. Otras 300 mil en el estado de Morelos. Y prácticamente en todas las demás las entidades afectadas se contó con pobladores dispuestos a colaborar en el rescate y la reconstrucción.

En el rescate de las calles Gabriel Mancera, Escocia y Edimburgo trabajaron codo con codo albañiles, oficinistas, barrenderos, bailarinas, obreros, contadores y probablemente los mejor capacitados de la sociedad civil: los topos. Silenciosos, serenos y meticulosos, integrantes de las brigadas Topos Tlatelolco  y Topos Azteca organizaron y se coordinaron con los integrantes de las Fuerzas Armadas.

Un trascabo intentó arrasar con un montículo. Los voluntarios lo rechazaron. Integrantes del Ejército Mexicano buscaron hacer valer su orden. Tuvieron que negociar y los soldados trabajaron otras horas junto con la población.

“Tienen que entender que si vienen, es ayudar al barrio”, decía un voluntario venido de Ecatepec. Los roces entre autoridades y voluntarios ocurrieron en otros puntos de rescate. Casi siempre privaron la coordinación y el trabajo conjunto.

Generalmente, las confrontaciones ocurrieron porque las autoridades demandaban el retiro de los voluntarios de los edificios colapsados o de las zonas afectadas.

“México no es el gobierno; México somos todos”, fue el grito de Óscar Bulmaro, que pedían a los voluntarios seguir buscando con vida a su familiar y no atendieran las indicaciones de las autoridades de retirarse del lugar. “Desafortunadamente ya se rescataron todas personas con vida y también todos los cuerpos; ya no hay más que escombros aquí”, argumentaba el integrante de Protección Civil a cargo del rescate. Luego de una negociación y de otras dos horas de trabajos, se concluyó la búsqueda infructuosa.

Los voluntarios no se arredran. Toman sus herramientas y se dirigen a otra zona. No importa que les digan que ya no los necesitan y que se vayan a sus casas. A su manera, se han levantado.

ver más:
http://www.contralinea.com.mx/archivo-revista/2017/09/22/terremoto-el-pueblo-rebaso-al-estado/

CDMX.El chilango chido

                            Monos de El Fisgón. La Jornada

La Jornada
Gloria Muñoz
23 de septiembre 2017
En las calles de México se gesta, junto a la tragedia, una fuerza civil cuyos frutos no son sólo inmediatos, en la atención del rescate de vidas y el apoyo a damnificados, sino de mediano y largo aliento. Sí, como en 1985, pero ahora con celular y redes sociales. La organización es espontánea y eficaz y visibiliza a una sociedad indignada que desde hace mucho tiempo no confía en sus autoridades. Son miles de hombres y mujeres, muchísimos jóvenes, los que protagonizan el apoyo en las calles. Una generación de valientes apoya los traba-jos de rescate, prepara y traslada comida en bicicletas y motocicletas; cuida mascotas abandonadas, jalan carretillas llenas de escombro, organizan en minutos cadenas humanas para resguardar inmuebles o para llenar un tráiler con acopio.

La autoridad se mete a fuerzas y limita el apoyo solidario. Nosotros llegamos primero, le gritan a contingentes del Ejército que, en efecto, llegaron después a intentar organizar el rescate de víctimas debajo de los escombros. Fue la gente también la primera en organizar centros de acopio, consultorios médicos ambulantes, brigadas de arquitectos e ingenieros para revisar las casas y edificios dañados; también la preparación y el traslado de comida preparada para los rescatistas, los botiquines médicos, apoyo psicológico y hasta guarderías autónomas para niños que estos días no tuvieron clases y sus padres tenían que ir a trabajar.

La desconfianza en el Estado es la constante. En el día tres la indignación lleva a la confrontación con las fuerzas del orden. Mujeres se enfrentan a granaderos que les impiden el paso a la fábrica textil de la colonia Obrera en la que se presume aún hay costureras con vida. No nos vamos a ir, advierten.

La juventud chilanga viaja en bicicleta y motocicleta. Tres días después del sismo de 7.1 y sus 39 réplicas, la Ciudad de México sigue tomada por contingentes civiles que hasta ayer no estaban dispuestos a meterse a sus casas.

El México profundo se asoma. Y de abajo para abajo surgen los apoyos. Los pueblos indígenas organizan sus centros de acopio y su fondo para la recuperación de comunidades afectadas, mientras unen sus manos a los trabajos de rescate y ceden el producto de sus milpas a los más necesitados. Pueblos de Oaxaca, Chiapas, Puebla, Morelos y estado de México se enlazan para la resistencia.

El destino de este músculo social está por verse. El chilango chido ha despertado.

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http://www.jornada.unam.mx/2017/09/23/opinion/022o1pol

México. Resguardar la vida, frenar al Estado


Agencia SubVersiones
Publicado el 22 sep. 2017
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Luego del sismo del 19 de septiembre, las fuerzas de seguridad del Estado intentaron controlar, de manera descoordinada, los sitios de derrumbe. La organización de vecinxs y voluntarixs ha logrado continuar las labores de rescate y mantenerlas hasta agotar todos los recursos.