Alma E. Muñoz, enviada
Periódico La Jornada
Sábado 28 de enero de 2012
Acapulco, Gro., 27 de enero. El nombre de Miguel Nazar Haro le trae recuerdos absolutamente ingratos a Jesús Zambrano Grijalva, presidente nacional del PRD. Él fue a interrogarme cuando fui detenido (en 1974, por formar parte de la Liga Comunista 23 de Septiembre), cuando me dieron un balazo en la boca queriéndome matar.
Al ser internado en calidad de detenido en un hospital de Culiacán, Sinaloa, “fue a interrogarme a la cama. Me hizo unas cuantas preguntas, que respondí con vaguedades, como estábamos acostumbrados a hacerlo ante la policía los que caíamos en aquel entonces, y simplemente su comentario fue: ‘Déjenlo, va a morir en las próximas horas’. Y, bueno, no se le cumplió su deseo siniestro y aquí estoy”.
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http://www.jornada.unam.mx/2012/01/28/politica/002n2pol