GUERRERO

martes, 21 de julio de 2015

México. Embestida del ejército contra la comunidad nahua de Santa María Ostula



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Por Heriberto Paredes/20 julio, 2015
Por Alejandro Amado y Heriberto Paredes
Fotografías de Alejandro Amado
Tal parece que se trata de una venganza, casi es imposible no pensar en ello. Desde que la comunidad recuperó alrededor de 1000 hectáreas de su territorio el 29 de junio de 2009 –fecha en que fundaron la encargatura de Xayacalan– hasta el día de hoy, las agresiones no se detienen, sean los distintos cuerpos policiacos estatales y federales, la marina y el ejército o los Zetas, la Familia Michoacana y los Caballeros Templarios, siempre hay un verdugo.

A la comunidad no se le perdona el haberse atrevido a organizarse y empezar a recorrer un camino propio, lejos de partidos políticos y de mañas electorales. Con altibajos pero con mucha decisión y claridad, la comunidad nahua de Santa María Ostula luchó por la recuperación de su territorio y al mismo tiempo aseguró que estas tierras fértiles y llenas de minerales en el subsuelo fueran explotadas por mineras extranjeras o por distintos grupos del crimen organizado que pretendían construir un nuevo puerto para mover la metanfetamina, cocaína y algunos otros productos. Ahí también entrenaban cientos de sicarios, ahí también se divertían jefes de plaza regionales.

Cuando se recuperaron las tierras y se fundó Xayacalan se demostró organización y fuerza y de ese tamaño fue la respuesta: tan sólo de ese proceso en específico se lleva la cuenta de 32 comuneros asesinados y 6 desaparecidos. No es la primera vez que se asesina niños en estas tierras, ya antes los Caballeros Templarios habían asesinado a una niña, sólo para dar un mensaje de quiénes eran los jefes en la región. Este domingo 19 de julio no fueron los sicarios los que mataron a un menor de edad, fue el ejército mexicano quien disparó contra la población desarmada. Fue bajo el mando del Coronel Samuel Nares Hernández, del 65 Batallón de Infantería (recién inaugurado el pasado 24 de febrero de 2015 en Coalcomán, tras una ceremonia con todo el gabinete presidencial) que se realizó el operativo conjunto.

Tras conversar con distintas personas que presenciaron los hechos, es posible tener una reconstrucción mínima de lo acontecido. Aproximadamente a las 10 de la mañana, Semeí Verdía, comandante de la policía comunitaria y Héctor Zepeda, su par en el municipio de Cohuayana, acudieron a una cita en la población de La Placita, punto en donde la marina tiene un retén desde hace 5 años. El motivo era la supuesta verificación de vehículos blindados, sin embargo ahí realizaron la detención de Semeí y Zepeda no pudo ser detenido. Tras varias horas en las que no se tenía conocimiento del detenido, fue posible verificar que había sido trasladado a Morelia y que ahí fue presentado en las instalaciones de la Procuraduría General de la República en la capital michoacana.

A Semeí Verdía se le acusa de violar la Ley Federal de Armas y Explosivos, ya que, aparentemente, portaba armas no registradas de grueso calibre, aunque también se mencionó una investigación por delitos electorales, específicamente por la quema de urnas y boletas en el pasado proceso electoral del 7 de junio. El comandante ya cuenta con defensa legal pero hasta el momento no se cuenta con mayor información.

Poco después de la detención, algunos efectivos del ejército y la marina se dirigieron hacia los parajes de de Xayacalan y El Duín y ahí, según da a conocer el grupo de solidaridad con la comunidad nahua: «los miembros de ejército impactaron sus vehículos contra los puestos de vigilancia y realizaron disparos; intentaron detener a varios miembros de la comunidad que se encontraban en el lugar». Como respuesta a ello los pobladores de Ostula retuvieron a varios militares. En este primer episodio, se intentó detener al tesorero de la comunidad sin que esto pudiera concretarse.

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