sábado, 4 de julio de 2015

MÉXICO. ¿QUÉ ES SER “MAL MAESTRO” PARA LA SECRETARÍA DE EDUCACIÓN PUBLICA (SEP)?



POZOL COLECTIVO  
julio 3, 2015
Cuando se dan movilizaciones magisteriales resultan divididas las opiniones al respecto; ¡aplicar el Estado de derecho¡ pugnan las cadenas comerciales más ricas del estado, gasolineras y grandes centros comerciales, así como la cámara nacional del comercio (CANACO). ¡Obstruyen el paso!, argumentan y vociferan choferes que circulan en autos lujosos en plena avenida central y se dirigen a sus oficinas con ciertos minutos de retardo. ¡Son vándalos que se han ganado el desprecio de la sociedad¡ publican diariamente la prensa escrita y televisión afín al gobierno. ¡Mis hijos sí tienen clases y no se quedan en casa perdiendo el tiempo¡ asiste una mamá quien tiene a sus hijos en escuelas particulares.

Si es por la defensa de sus derechos y de la educación pública ¡Adelante maestro¡ opina un padre de familia de una comunidad rural, están mostrando dignidad y valentía comentan agremiados de otros sindicatos pequeños quienes no han podido organizar una resistencia a pesar de que sus derechos han sido pisoteados en cientos de ocasiones, ya sea que trabaje en PEMEX, IMSS, ISSSTE, ISSSTECH, ni se diga si trabaja para una empresa privada.

¡Estamos con ustedes maestros! opinan estudiantes de escuelas normales rurales como MACTUMATZÁ, Ojalá el gobierno atienda sus demandas porque el beneficio será para todos, señala la sociedad que lee medios independientes y que conoce el engaño y la manipulación de la prensa mercenaria.

Habría que preguntarse si esas empresas que se quejan hoy de las movilizaciones magisteriales tienen la atribución para exigir justicia, cuando son esas mismas empresas quienes mantienen con salarios miserables a sus trabajadores, como CASAS DE EMPEÑO, TIENDAS DE CONVENIENCIA, ETC. que han abundado actualmente en nuestro estado y que se enriquecen diariamente aprovechando la necesidad de la población.

Habrá que preguntarse si aquellos conductores que critican a los maestros están conscientes que una calle tapada no se compara con las consecuencias que un estallido social desataría si se llegan a desarrollar plenamente las reformas estructurales (fiscal, hacendaria, energética, laboral y educativa), que el gobierno a costa de lo que sea está imponiendo.

¿Tendrán las televisoras el derecho moral de criticar la educación de la sociedad, cuando es la misma televisión la fábrica de una programación absurda y ridícula que hipnotiza a las masas diariamente, escondiendo los verdaderos problemas de la nación y relegando al olvido general problemas sociales, como el caso Ayotzinapa por citar solo un ejemplo?, habría que preguntarle a aquellas personas que mandan a sus hijos a escuelas privadas si están conscientes de que millones de mexicanos no pueden ni siquiera tener seguro el sustento diario, mucho menos pagar por una educación.

¿A caso los maestros que trabajamos en las comunidades rurales en escuelas de muy bajo presupuesto donde abundan las carencias, no tenemos el derecho de manifestarnos? si sabemos que la “reforma educativa” es en realidad una reforma administrativa que lo único que pretende es reducir la nómina de maestros contratados, destruir lo que queda de los sindicatos democráticos y hacer colectivos los contratos temporales, y de esa manera la base trabajadora pierda derechos adquiridos durante años de lucha sindical.

A caso no tenemos el derecho de manifestarnos en contra de la modificación del artículo 3º que a la letra dice: “el ingreso al servicio docente y la promoción a cargos con funciones de dirección o de supervisión en la educación básica y media superior que imparta el estado, se llevaran a cabo mediante concursos de oposición que garanticen la “idoneidad” de los conocimientos y capacidades que correspondan.

Nosotros los maestros hemos aprendido en la práctica diaria de nuestro trabajo que el conocimiento “idóneo” para el gobierno es aquel que garantice la perpetuidad en el poder de los gobernantes, pretendiendo “instruir” y convertir a los estudiantes en ciudadanos dóciles y obedientes, tergiversando la historia, quitando lecturas de los libros de texto que estimulan la imaginación de los estudiantes, omitiendo una educación humanista, científica y popular y ofreciendo a cambio una instrucción orientada a sus políticas e intereses. Y para llevar a cabo tal fin, necesitan maestros sumisos y alineados a la nueva reforma, que acepten y ejecuten cabalmente las órdenes dadas, sin cuestionarlas, maestros que le sirvan por un tiempo y que después al paso de algunos años sean desechados del sistema o bien como la ley del servicio profesional docente (LSPD) lo indica: se le ofrecerá incorporarse a los programas de retiro voluntarios que se autoricen.

Nosotros los maestros que salimos a manifestarnos somos aquellos que se nos tacha de “mal maestros”, por simpatizar y apegarnos corrientes pedagógicas liberadoras contrarias a las políticas del gobierno, por incorporar libros al aula pagados por nosotros mismos, aunque no estén en los “planes y programas de estudio” libros que llevan en su paginas pequeñas dosis de denuncia social, razón por la cual no contamos con la simpatía de nuestros “jefes”.

Somos malos maestros por no seguir al pie de la letra la letra el consejo nacional de participación social en la educación (CONAPASE), ya que bien sabemos solo es una manera sutil en que el gobierno se ha desentendido de las escuelas descargando el trabajo y la responsabilidad en los padres de familia, por criticar el programa “Educar con Responsabilidad Ambiental” (ERA) que solo ha servido para trampolín publicitario a las autoridades educativas y un gasto al erario público, ya que nuestras actividades en el aula son más efectivas y no necesitan propaganda.

Somos malos maestros por oponernos a la “Autonomía de gestión” que se plantea en la “Reforma Educativa” ya que a través de ella los gobiernos buscan desentenderse de sus obligaciones, pasando esas responsabilidades a docentes y padres de familia quienes serán los encargados de resolver los “retos” que la escuela enfrente.
Somos malos maestros porque rechazamos las pruebas estándar como PISA, ENLACE, entre otras que aplica la SEP y el INEE, porque consideramos son pruebas que no atienden las particularidades de cada estado, región, mucho menos las características culturales de cada estudiante y porque además maneja como único idioma el español a sabiendas de que México es un país lingüísticamente rico.

Somos malos maestros porque exigimos una evaluación formativa, que nos permita desarrollar nuestras capacidades y rechazamos la evaluación punitiva que nos ofrece, ya que únicamente tiene la intención de debilitar la educación pública y engrosar las escuelas privadas.

Somos malos maestros porque salimos a la calle a manifestar nuestro repudio a las políticas del gobierno, somos malos maestros porque a pesar de que el gobierno reprime y censura la libre expresión, nosotros seguimos y seguiremos en pie de lucha y buscaremos expresarnos por todos los medios y formas que nos sean posibles, buscando hacer eco en la sociedad y sembrando la semilla de la rebeldía por todos lados.

Nuestros recursos por ahora solo son la desobediencia civil, el boicot y el sabotaje de todos los discursos oficiales de los “intelectuales” o “Doctores” que a grandes sueldos usurpan puestos en la Secretaria de la Educación Pública. También contra aquellos “líderes sindicales” que le sirven de rodillas al gobierno y que se han dedicado a engañar a la base trabajadora vociferando que el magisterio no debe temer porque: “no pasa nada”.

¡LIBRES POR LA PALABRA LIBRE¡
¡POR UNA EDUCACIÓN AL SERVICIO DEL PUEBLO¡
MARLYN MENDOZA SAENZ
CHIAPAS, MÉXICO. JULIO DE 2015.

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