EL SOCIALISTA 389

CRAC-PC

CRAC-PC

jueves, 9 de julio de 2015

México. Triunfalismo hueco del PRI



Partido Obrero Socialista
Revista Pluma #29
julio 7, 2015
El partido en el gobierno, el tricolor, se muestra triunfalista. Da a entender que el 7 de junio el pueblo le ha mostrado un gran apoyo y que ello es muestra de que debe continuar firmemente con sus “reformas” y prácticas autoritarias. A esta percepción han contribuido numerosos analistas políticos y la amplia mayoría de medios de comunicación.

La realidad es otra: las elecciones pasadas han revelado que también el PRI ha retrocedido considerablemente. Perdió diputados; su Frankestein, el Verde, obtuvo muchos menos votos de los calculados. Y, sobre todo, ha sido masivamente repudiado en las grandes concentraciones urbanas del país. En consecuencia, el pueblo tiene mejores perspectivas si se decide a luchar. La debilidad del gobierno de Peña Nieto no tardará en mostrarse.

Si atendemos a los números, pareciera que el PRI perdió, en relación con la elección de 2012, muy poquito: de 38.2% de la votación pasó, junto con el PVEM, a obtener 36.2% en este 2015. De 237 diputados, tendrá, con el Verde, unos 10 menos.

Pero ya este resultado lo deja lejos de los 251 legisladores necesarios para alcanzar la mayoría absoluta en la Cámara de Diputados, es decir, el PRI es sólo la minoría más grande en esa institución. Para ser esa mayoría necesitará comprar al Panal, que actuará como partido bisagra y le venderá caro su amor.

En este partido no se olvida que el PRI los desairó en 2012 cuando EPN rompió intempestivamente la alianza electoral. El PANAL viene de aliarse en este año con el PRD en el DF y ya no es simplemente un satélite sumiso. Al PRI le esperan difíciles y costosas negociaciones en la Legislatura federal.

Pierde en las grandes ciudades
El retroceso más serio está en las grandes ciudades del país, donde se concentra la mayoría de la población: la más calificada, organizada y crítica, la que en cualquier momento puede hacer sentir su tremenda fuerza en los medios, las redes sociales o en las calles.

Lo más sabido es que el PRI (y el PAN) perdieron una de las plazas más importantes del país, Nuevo León, el segundo o tercer estado más rico de México y que tiene 5 millones de habitantes. (Curiosamente, aquí el PRI retuvo algunos grandes municipios y la Cámara local, pero es que en ellos no hubo candidatos independientes).

Una pérdida menos espectacular aunque igualmente dolorosa para el gobierno es Jalisco, donde perdieron nada menos que Guadalajara, Zapopan, Tlaquepaque y 18 municipios más. También el PRI ha perdido la mayoría de diputados locales. El gobernador Aristóteles Sandoval –corrupto entre los corruptos- quedará en una situación de extrema debilidad.

El bastión priísta, el estado de México, sufrió grandes horadaciones. El PAN volvió a abrir el llamado corredor azul, formado por el municipio más rico del país, Naucalpan, y otros. El PRD recuperó Nezahualcóyotl, el más poblado de México, y una decena más.

En Guanajuato se repitió el patrón: el tricolor perdió la capital, Celaya y León, las ciudades más importantes.
En Michoacán perdió el PRI. Y Morelia será administrada por un candidato sin partido.
En la Ciudad de México el PRI está en un distante cuarto lugar, aunque ganó tres delegaciones.

El descalabro genera crisis interna
Una cosa es el PRI dientes de fuera y otra sus malestares intestinos. La revista Proceso relata los “regaños”, “presiones y reprimendas” en un ambiente de “pleito” en la dirección de este partido. César Camacho, el jefe de la otrora “aplanadora” aceptó el “gran dolor” que les causó perder Nuevo León. Esta derrota podría arruinar su carrera. No es el único: otro poderoso priísta que estaría por dejar de serlo, Emilio Gamboa, es visto como el responsable de algunos reveses. Se augura una situación de crisis y cambios en el gobierno y su partido.

ver más:
http://pos.org.mx/?p=10968