EL SOCIALISTA 389

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viernes, 12 de febrero de 2016

Historia Contemporánea de México.El pensamiento de Arturo Gámiz García (2da. parte)

NOTA ACLARATORIA:
Este documento fue presentado por Arturo Gámiz García como propuesta de resolución
dfuerzas estudiantiles y populares de la UGOCM en la sierra de Durango en febrero de
1965. Fue aprobado en el mismo encuentro como la V Resolución de dicho Encuentro.


LAS CONDICIONES SUBJETIVAS (FRAGMENTO)
por ARTURO GÁMIZ GARCÍA febrero de 1965
Publicado por CEDEMA.ORG http://www.cedema.org/?ver=portada
CENTRO DE DOCUMENTACIÓN DE LOS MOVIMIENTOS ARMADOS
febrero 2016
Definitivamente con respecto a los graves males que aquejan al pueblo, la burguesía ni quiere ni podrá hacer nada serio para aliviarlos. Hace y hará, sin embargo, como parte de su política de dominación, concesiones reales con el objeto de afianzar las cadenas de la opresión, mediatizar vastos sectores e impedir el estallido revolucionario del pueblo.

Considerando la organización, la conciencia y la dirección como los elementos de las condiciones subjetivas, el panorama es sombrío y en esto coincidimos con el resto de las fuerzas de izquierda. Forman parte de la realidad objetiva del país la desintegración,mediatización y control oficial del proletariado; el economismo, el reformismo y la división del movimiento campesino; la división y la falta de dirección en el movimiento estudiantil; y la dispersión y el revisionismo en las fuerzas de la izquierda.

El proletariado mexicano tiene una historia importante, desde que surgió a la palestra se lanzó a los combates desiguales contra el régimen imperante, hace aproximadamente un siglo realizó las primeras huelgas no obstante su debilidad numérica y organizativa, desafió con huelgas al porfiriato y obligó al gobierno de Madero a reconocer su existencia y a crear por primera vez en la historia nacional una dependencia federal que atendiera sus asuntos.

Después de la revolución surgieron las primeras organizaciones sindicales de consideración que se fortalecen en los treintas y empiezan a actuar como una fuerza política importante que pone una barrera al callismo, contiene la contrarrevolución y aporta su fuerza para hacer posible una política de reformas progresistas durante el sexenio de Cárdenas (1934- 40).

En el siguiente sexenio que coincide con la segunda guerra mundial una serie de factores se conjugaron para aniquilar la organización y la lucha del proletariado: en aras del frente popular antifascista el proletariado bajo la guardia, en el PCM dominaba el oportunismo de derecha que postulaba la alianza incondicional y la sumisión al régimen, el gobierno de Ávila Camacho dio un viraje a la derecha.

Al terminar la guerra era ya visible que el imperialismo yanqui, el gobierno y la reacción habían integrado un frente único tipo popular, que la dirección del proletariado, de la CTM. Había traicionado, de esta manera el movimiento obrero fue liquidado, Miguel Alemán completó la obra. Una serie de sindicatos se separaron de la CTM, medida “divisionista” positiva, correcta en esas circunstancia, y se  reagruparon en un intento de proseguir la lucha, de este intento solo quedó la Unión General de Obreros y Campesinos de México que en realidad es una agrupación exclusivamente de campesinos.

Es decir, desde 1940 se produjo un reflujo revolucionario general que se prolongó hasta 1956-57, sin que esto quiera decir que en ese lapso no hayan ocurrido huelgas y acciones esporádicas.

¿Qué métodos ha utilizado el frente imperialismo-gobierno-reacción para aniquilar la lucha del proletariado?. La corrupción, la violencia, la mediatización y la demagogia. Compra los cuadros, dirigentes los soborna y corrompe impone a sus agentes al frente de cada sindicato, asesina lideres honestos, lanza el ejército y los granaderos, los bomberos, la secreta etc. Contra cualquier acción obrera, declara ilícitas o „inexistentes‟ las huelgas acusa de "disolución social‟ a los mejores elementos del proletariado, toma medidas demagógicas como lo del "reparto de utilidades‟ y hace concesiones reales para calmar el descontento.

La corrupción de los dirigentes es uno de los principales aspectos del problema,
A esto se llama en México „charrismo‟, en memoria de un líder obrero prototipo de esta especie degenerada al que apodaban los ferrocarrileros: el "charro‟.

Después de quince años de calma, en 1956 y 1957 surgieron los primeros síntomas de un nuevo ascenso revolucionario. En 1957 los maestros hicieron serios esfuerzos por sacudirse sus charros la lucha fue breve porque entraron en acción los órganos de represión.

En 1958 y 1959 se desarrollaron una serie de huelgas y acciones combativas de los ferrocarrileros, secundados por los telegrafistas, los telefonistas, los maestros y los estudiantes muy tibiamente por la UGOCM y otras organizaciones. Era ya visible un nuevo flujo revolucionario pero el gobierno de Adolfo López Mateos lo aplastó rápida y brutalmente utilizando para ello absolutamente todos sus aparatos de represión, miles y miles de ferrocarrileros fueron cesados, cientos encarcelados, otros torturados bestialmente y otros, como Germán Guerra en Montevideo fueron asesinados.

Todavía permanecen encarcelados Demetrio Vallejo y otros de los principales dirigentes, aunque las organizaciones progresistas parecen haberlo olvidado. Se freno así el ascenso revolucionario de la clase obrera, pero es evidente que subsisten las premisas y ya hallaran las formas las masas obreras prosupuesto de actuar y volver a la vanguardia.

Por lo pronto y para el futuro inmediato el panorama es sombrío, no se avizora siquiera el resurgimiento del movimiento obrero, cada vez que dé un paso de importancia será salvajemente aplastado por el gobierno. De todos modos los movimientos que hoy se observan (el de los médicos y algunos sindicatos en el interior del país) aunque sean esporádicos y desvinculados irán dando conciencia de clase y creando condiciones para todo el proletariado.

El sindicalismo de hoy se caracteriza por la existencia de aproximadamente una docena de centrales que se reparten como botín los sindicatos, una dirección degenerada a un grado inconcebible1 y corrompida hasta la médula, Fidel Velásquez es ya un millonario y va para treinta años al rente de la CTM se ha dicho y con justicia que México tiene el movimiento
obrero más corrompido de América Latina.

Los dirigente del sindicato pasan a ser diputados y senadores o reciben alguna otra gratificación del gobierno y de la embajada yanqui (sic) por su traición al proletariado. No son capaces de mover un dedo de citar a una
reunión y mucho menos de organizar una huelga o una manifestación en defensa de los
intereses de los trabajadores pero se desviven por ántiliar a la fuerza y en masa, los sindicatos a la oficina electoral del gobierno: el PRI, por llevar a los obreros a sus actos electoreros y a las recepciones a los visitantes del imperialismo así como a los homenajes al
señor presidente.

El PCM tiene muy poca influencia entre la clase obrera igual el PPS, el proletariado está a merced de sus enemigos, está sumamente contagiado de la ideología burguesa, y sus capacidades revolucionarias y sus habilidades se van perdiendo a consecuencia de la prolongada calma en que ha vivido. El proletariado, no obstante, es la clase nueva y en pleno desarrollo y potencialmente la más conciente y revolucionaria pero la burguesía ha aprendido a controlarla a tal grado que por ahora y para el futuro próximo no está la clase obrera en condiciones de emprender una insurrección armada y posiblemente ni de
respaldar la que inicien otros sectores.

Necesita que se desarrolle una situación revolucionaria para salir de su estado y asumir su papel de vanguardia.
El campesinado ha sido la clase más revolucionaria de la historia de México, es fácil seguir su huella porque su sendero está trazado con sangre, Nadie se ha ocupado de consignar y analizar todas las sublevaciones campesinas ocurridas en los siglos de nuestra historia pero sin duda han sido millares. Aunque casi todas han sido sofocadas brutalmente y no han prosperado por su carácter espontáneo y falta de proyección.

En 1926 gracias a los esfuerzos del PCM se creó la Liga Nacional Campesina, primera organización nacional que tuvieron los campesinos. En la etapa cardenista surgió la Confederación Nacional Campesina (CNC) pero corrió la misma suerte de la CTM la
tercera organización Campesina ha sido la Unión General de Obreros y Campesinos (UGOCM) y por último la Campesina Independiente (CCI) que surgió aglutinando una serie de agrupaciones campesinas regionales independientes como los de la Laguna y Baja California, aunque en algunos casos creció o trato de crecer a expensas de la UGOCM.

El Campesinado lo mismo que los obreros hacia el final de la década del cincuenta inició un nuevo ascenso tras casi veinte años de relativa calma. El nuevo ascenso consistió en manifestaciones, caravanas, paradas, destrucción de cercos e invasiones en Sonora, Sinaloa, Nayarit, Baja California, Coahuila, Guanajuato, Chihuahua y Durango, Morelos, Guerrero, etc. La represión no se hizo esperar, varios dirigentes campesinos fueron asesinados como Rubén Jaramillo, el Prof. Francisco Luján Adame, Carlos Ríos y otros centenares han sido encarcelados y torturados más recientemente en Chihuahua los invasores han sido en cada caso desalojados por el ejército.

Pero a diferencia del movimiento obrero los campesinos mantienen y acrecientan su ofensiva al mismo tiempo que la radicalizan y aglutinan en torno suyo a cada vez más fuerzas y sectores sociales, el gobierno no ha podido detener seriamente el movimiento campesino.

Aunque desde el punto de vista histórico el campesinado es una clase en proceso de desintegración consideramos que, por el momento, ellos y la pequeña burguesía progresista de las ciudades son lo único sectores que están en condiciones de poner en marcha un movimiento armado en nuestro país.

Los campesinos, a diferencia de los obreros, si han respondido en casos de violencia. En los que muy poco o nada se sabe en Oaxaca, Guerrero, Puebla, Veracruz, Morelos y Chihuahua. De los ocurridos en éste Estado sí podemos dar algunos datos. En 1962 en
Santa Rita, mpio. De Temóschic, Chi. Se concentraron compañeros de varias partes, armados, para esperar a las fuerzas que iban a desalojar un grupo de su viejísima posesión, no hubo choque porque el gobierno "se rajó‟. En enero de 1964 una guerrilla empezó a quemar puentes en perjuicio de la empresa alemanista Bosques de Chihuahua, el 5 de marzo nuestro compañero Salomón Gaytán ajustició, frente a frente, al cacique y temible pistolero de Dolores, Chih., el 13 de abril asaltaron y destruyeron una estación de radio de los cacique, el 18 de mayo sufrieron una emboscada con intenso tiroteo de parte de los
caciques y sus guardias blancas pero ellos sacaron la peor parte: una bajas, en tanto que en las filas guerrilleras no hubo ningún araño.

Escaparon a dos campañas del ejército. El 15 de julio desarmaron a un destacamento de la Policía del Estado que se había caracterizado pos sus atropellos y fechorías contra la población indefensa, incluidos los niños y las mujeres,
casi simultáneamente en Humariza los tarahumaras sostenían un tiroteo en el que perdió la vida un empleado del gobierno. Todo esto prueba que sí (sic) es posible tomar las armas e infringir derrotas aunque sean parciales limitadas el enemigo.

Desgraciadamente falta dirección revolucionaria al movimiento campesino, predominan el reformismo, el economismo y el burocratismo, se fomentan las ilusiones en el régimen, la confianza en "las palabras del señor Presidente", la creencia en promesas verbales y convenios escritos de los funcionarios y la esperanza en que los diputados de partido van a resolver los males del campesino como si eso dependiera de la buena voluntad de algunos de ellos, se sobreestima la importancia del papeleo, de los trámites burocráticos.

Decenas de elementos surgidos de la masa en las acciones en vez de ser estimulados, promovidos y ayudados para que se conviertan en grandes dirigentes revolucionarios para lo cual tienen madera, se convierten en tinterillos y litigantes, se les mata su iniciativa y su espíritu revolucionario.

En vez de sintetizar y racionalizar las valiosas experiencias que están obteniendo las masas en su lucha y recalcarles la necesidad de transformar radicalmente la sociedad se les pide calma, paciencia y confianza en el régimen y en los diputados, en el nuevo código agrario que no acaban de hornear, y en otras vaciladas.

Por eso la lucha armada se ha iniciado y se desarrolla al margen de las organizaciones.

Actualmente los estudiantes desempeñan un papel de vanguardia en todo el mundo y también en México. Cada vez mayor número se convence de que no es el momento de politiquear ni de hacer carrera personal sino de prepararse y tomar el puesto para la
revolución, como primer pasó se incorporan a la verdadera lucha revolucionaria estudiantil y luego se incorporan a las luchas de las masas campesinas.

Desde la huelga de 1956 en el IPN hasta la fecha no han cesado las movilizaciones estudiantiles unas veces por sus propias demandas de carácter material, otras en apoyo a los campesinos, a los ferrocarrileros o a los lecheros, a los presos políticos y otras veces para su solidaridad con Cuba, Panamá, Viet Nam y cualquier pueblo que sea agredido y luche contra el imperialismo.

Hace mítines, manifestaciones, huelgas, capturan camiones cuando suben las tarifas del pasaje, se apoderan de edificios escolares, asaltan dependencias de gobierno, etc. El gobierno contesta con palizas encarcelamientos torturas y secuestros, clausura escuelas, ocupa militarmente y decreta la ley marcial en las instituciones educativas y abre fuego contra las masas estudiantiles.

Movimientos sumamente importantes han sido los de Michoacán, Guerrero, Monterrey, Chihuahua y Puebla porque han rebasado el marco meramente estudiantil para convertirse
en lucha de todo el pueblo, porque han tomado características violentas y por la falta, en unos casos, de dirección no ha sido obstáculo porque en el curso de las acciones las masas encuentran dirigentes que substituyan a sus comités.

Los estudiantes nicolaítas en Michoacán se armaron, fueron atacados por el ejército sufriendo algunas bajas pero no se rindieron sino que tomaron posiciones en la rectoría en tanto que los soldados se atrincheraron en un hotel contiguo, la lucha se prolongó por la resistencia decidida de los estudiantes pero las maniobras de algunos del PPS y de otras fuerzas así como la política hábil del gobernador y de Cárdenas pusieron fin al movimiento.

En Guerrero y Puebla los estudiantes y los ciudadanos se han unificado para derrocar a sus gobernadores. En febrero de 1964 los estudiantes chihuahuenses tomaron por asalto la Delegación Agraria y contestaron los golpes y las bombas de los granaderos. Don Práxedes (3) casi se muere de un desparrame de bilis cuando amenazaron con quemar el palacio de
gobierno que tuvo que acordonar y él salió en avión.

En la huelga de octubre –noviembre en Chihuahua, Meoqui, Casas Grandes y Cuauhtemoc los estudiantes resistían la agresión del ejército, la policía y los funcionarios municipales, los caballeros de Colón, las leonas y los leones del club, etc. etc. y en Namiquipa en increíbles condiciones de desigualdad contestaban a la violencia. Es muy significativo señalar que esta huelga se produjo por la JPS con la resistencia de la FERCH y del FEP pero después estas organizaciones asumieron
la responsabilidad, la dirigieron bien y en cambio faltó el apoyo de la UGOCM que hubiera sido determinante, pero ni los dirigentes lo pidieron ni lo ofreció la UGOCM.

De haber participado esta organización, de haberse movilizado a las masas campesinas otro rumbo habrían tomado los acontecimientos y lo más probable era que el gobernador saliera por los aires definitivamente.

Se ha visto que el gobierno es casi impotente para extinguir y controlar el movimiento estudiantil, lo aplasta en un lado pero brota en otro. Controla los cuadros dirigentes pero con extraordinaria rapidez la masa promueve nuevos dirigentes en la medida que los necesita y de el calibre que los requieren la circunstancias.

Lo que falta es una dirección a la altura de las masas y las circunstancias de ascenso revolucionario que vive el movimiento estudiantil, una dirección audaz de amplio criterio, de gran capacidad y visión, armada de una teoría revolucionaria y no con las chácharas revisionistas que a veces han sacado a relucir como eso de pretender un movimiento estudiantil "puro‟ sin contacto con las masas populares y menos con las chusmas campesinas.

Desde el punto de vista formal las masas populares no disponen de organizaciones unidas, eficaces y combativas. Hay en cambio una multitud de organizaciones dispersas, divididas, pacifistas e inoperantes que no están a la altura de las masas, que no están en condiciones de actuar correctamente en una etapa de ascenso revolucionario, que no pueden efectuar movimientos ni maniobras con la audacia y el ritmo que demandan las circunstancia, que carecen de sensibilidad para responder a los nuevos estímulos y apreciar los hechos nuevos; con organizaciones enmohecidas por casi dos décadas de exposición a la corrosiva quietud, formadas y preparadas unilateralmente sólo para la lucha convencional, sólo para la politiquería y las componendas con un basto repertorio de triquiñuelas y habilidades politiqueras pero absolutamente indefensas, desarmadas e inservibles ante un oleaje revolucionario, quedan a las masas como un traje estrecho: le incomodan y estorban sus movimientos.

Pero no hay que caer en el pesimismo porque a pesar de todo las masas campesinas, estudiantiles y otros sectores se movilizan, actúan al margen de sus organizaciones, sin duda cuando los movimientos sean más violentos romperán ese traje estrecho y confeccionarán uno a su medida y para el uso revolucionario.

Aparentemente el cuadro que ofrece la izquierda es el de una cena de negros, proliferan los partidos, subpartidos grupos, subgrupos, grupitos y subgrupitos. Cada teórico capaz de hablar seis horas de dialéctica se considera con derecho a dirigir un partido y si en los existentes no le dan esa dirección crea su propio grupo.

Consideramos que no todos los grupos de izquierda tienen, sin embargo, ese origen. Muchos elementos honestos ansiosos
de entrar al combate social acuden u observan cada uno de los partidos y se decepcionan por el lamentable espectáculo que ofrecen y optan por organizarse en grupos independientes lo cual, auque no fuera en lo más correcto, es un buen síntoma, es un proceso de multiplicación de fuerzas progresistas que en un momento revolucionario se aglutinarán.

Esos núcleos de la izquierda (…) (4) que quien tenga puestas sus esperanzas en algunos de los partidos existentes, que quien espere de ellos una orientación objetiva y certera, una consigan revolucionaria que responda al momento real que vivimos, una orden de contestar la violencia con la violencia, se ha encomendado al menos milagroso de los santos.

El PCM que aspira a ser la vanguardia de la clase obrera tiene muy poca influencia en esta clase, una influencia regular a través de la CCI, en el movimiento campesino y una influencia determinante en el movimiento, estudiantil, a través de la Cd. Central Democrática tiene un equipo joven de dirección y trata de superar las fallas del pasado y ligarse a las masas.

El PPS es un partido de la pequeña burguesía bajo la dirección unipersonal de VLT quien ha traicionado definitiva y descaradamente, su acción dentro del partido consiste en relegar o correr a los cuadros honestos. El PPS ha perdido por completo su siempre escasa influencia entre los obreros y su antes gran influencia entre los estudiantes, sólo conserva
determinadas posiciones, mediante la UGOCM, entre el campesino. El rumbo de la política que le imprimen sus dirigentes nacionales es de alejamiento con respecto al PCM y demás grupos (sic) de la izquierda y de acercamiento al PRI, de alejamiento de las masas y acercamiento con el gobierno. Como consecuencia no reúne hoy el 30% de los miembros
que exige la ley para que gobernación de el visto bueno.

El PCM y el PPS o al menos sus direcciones coinciden en una serie de puntos fundamentales: han abrazado el revisionismo contemporáneo.

Han renunciado a la revolución.
Prestan atención exclusivamente a las formas convencionales de la lucha y se olvidan de las formas revolucionarias principales. Aceptan tan sólo lo legal y lo pacífico de la doctrina del proletariado.
No se atreven a hacer más de lo que está en las listas de lo permitido, lo autorizado y lo registrado por la secretaría de gobernación.

ver más:
http://www.cedema.org/uploads/GPG_1965-02_Condiciones.pdf