EL SOCIALISTA 389

miércoles, 8 de junio de 2016

“LE PEDIMOS PERMISO A LA MAFIA”: MINERAS Y NARCOS EN MÉXICO




CARABINA 30-30
Por Aidée Tassinari
8 Junio 2016
“En general, hemos tenido una buena relación con ellos (los cárteles).” Esto declaró a la prensa especializada, el pasado 10 de abril de 2015, el empresario canadiense Rob McEwen, uno de los zares de la extracción de oro, fundador de Goldcorp, la minera aurífera más grande del mundo y dueño de varias minas en la República. Además especificó: “Si tú quieres ir y explorar en algún lugar, les preguntas, ellos te contestan que no pero te dicen que regreses en dos semanas cuando terminen lo que están haciendo… Los cárteles están involucrados en el cultivo de droga en el área y la empresa no ha tenido problemas con ellos en el pasado”. Esta declaración la hizo a la televisión canadiense en el canal Business News Network, luego de que en “su” mina El Gallo 1, ubicada en Sinaloa, el 7 de abril ocurrió un robo a mano armada de un concentrado mineral equivalente a 7000 onzas de oro con un valor de 8.40 millones de dólares -más de 100 millones de pesos.

Tres días después de las declaraciones de uno de los empresarios mineros más ricos del planeta, el presidente de la Asociación de ingenieros de Minas, Metalurgistas y Geólogos de México, Manuel Reyes Cortés, reconoció que “para resolver los problemas de inseguridad en las minas (en México) se ha optado por negociar con el crimen organizado, para seguir operando los yacimientos”.  Reyes agrego: “le pedimos permiso a la mafia, a la delincuencia organizada y estamos en curso (de operar). Las cosas se resuelven, pero porque hay negociación por parte de las compañías”.(www.conflictosmineros.net/noticias/23-mexico, 13/04/2015).

La Cámara Minera de México (Camimex) calculó que hasta 2014, las empresas mineras en México, la mayoría de ellas canadienses pero también los grupos mineros mexicanos, invirtieron 41.8 millones de dólares en seguridad privada. Las empresas mineras tienen el apoyo de la policía federal, de la gendarmería federal y de Coordinación de Minería de la Secretaría de Economía para reducir los “incidentes delictivos”.

Estas compañías depredadoras se presentan como un “sector vulnerable” frente al robo de materiales, secuestros y asesinatos, precisamente en el momento en el que los precios de los metales precios disminuyeron y se les aumentó, levemente, el impuesto a las ganancias. Argumentan estar bajo “fuertes presiones y que la competitividad peligra” porque tienen que invertir más en seguridad. No obstante sus quejas, sus tratos con el crimen organizado en diversos estados de México, especialmente en Guerrero, Sinaloa y Chihuahua han sido confirmados por ellos mismos.

Las víctimas de los secuestros y asesinatos son los trabajadores de las minas. Muchos de ellos son miembros de comunidades que fueron despojadas de sus tierras por las concesiones que ha otorgado la Secretaría de Economía.

Las Policías Comunitarias han enfrentado a los narcotraficantes y desarticulado los acuerdos entre los empresarios mineros y las bandas criminales en diversos municipios de Guerrero. Las comunitarias tienen dos enemigos que son el mismo: el extractivismo minero y el narcotráfico. Los secuestros, amenazas y asesinatos ocurridos entre febrero y abril de 2015, en cuatro grandes minas de oro a cielo abierto en ese estado, son el mecanismo del crimen organizado para hacer un nuevo arreglo con las empresas mineras. Su objetivo es extraer cuotas más altas a cambio de dejarlas operar sin problemas. Acuerdo que implica el desplazamiento de las Policías Comunitarias y la entrada del ejército o la gendarmería para cuidar sus inversiones.

McEwen, por su parte, se quejó de que, debido al robo su mina en Sinaloa, tendrá que invertir más en seguridad.

Aidée Tassinari es profesora de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México.

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http://www.30-30.com.mx/le-pedimos-permiso-a-la-mafia-mineras-y-narcos-en-mexico/