EL SOCIALISTA 389

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viernes, 30 de septiembre de 2016

MÉXICO. MICHOACÁN: AVISO DE INCENDIO


CARABINA 30-30
José María Carmona
30 septiembre 2016
Durante las jornadas de lucha de mayo-septiembre, el estado de Michoacán vivió intensas movilizaciones. Las más sonadas fueron de la sección 18 del magisterio, pero otros sectores, como los estudiantes normalistas, los trabajadores del sector de la salud, el Movimiento de Aspirantes y Rechazados (MAR) de la Universidad Michoacana salieron a las calles también.

De acuerdo a la subsecretaria de gobernación del estado de Michoacán, se registraron en lo que va del año más de 1 200 “acciones de presión” por diferentes organizaciones sindicales, sociales y 0. Esta toma golpeo duramente a la economía no solo de Michoacán si no de diez estados del país, porque el ferrocarril que parte de la Ciudad de Lázaro Cárdenas hasta Kansas City mueve miles de millones de dólares en mercancías que provienen  de Asia y proveen de los insumos necesarios para la industria localizada en la parte centro-norte del país.

Los bloqueos de trenes en diez puntos del estado, por lo menos en cuatro ocasiones por más de doce horas, estrangularon a la economía industrial de esta región del país; por no hablar de los bloqueos a las carreteras y calles de la ciudad de Morelia.

A la anterior lucha del magisterio michoacano se sumaron las movilizaciones de los normalistas en demanda de plazas y en contra del examen de oposición,  quienes también utilizaron métodos radicales de lucha. Además de la toma de carreteras, tomaron más de doscientas unidades de autobuses del transporte federal, incendiando un buen numero de ellas sin que los cuerpos policiacos pudieran hacer algo. Después, en operativos policiacos fueron detenidos más de cien normalistas, de los cuales ocho fueron condenados a varios años de prisión.

Se movilizaron los trabajadores del área de la salud demandando su basificasion, como un derecho a la seguridad y permanencia en el empleo, así como la transparencia por parte de las autoridades en el proceso; realizando marchas, bloqueos y la toma de los edificios de la Secretaria de Salud de Michoacán.

La radicalidad, y la constancia de las movilizavciones configuran una situación potencialmente explosiva: el gobierno no puede asegurar la paz, pero los movimientos están a su vez, desarticulados entre ellos.

La “otra reforma educativa” en la universidad

Desde hace unos años “la otra reforma educativa” penetro a la universidad nicolaita, imponiendo programas de eficiencia y productividad, obligando a los profesores, trabajadores y estudiantes a someterse a programas de evaluación para acreditar las escuelas y facultades  y poder acceder a recursos financieros.

Este año las autoridades universitarias decidieron que el Ceneval aplicara el examen de admisión, quedando fuera más de dos mil aspirantes. Los más afectados fueron los más pobres. La universidad michoacana atrae estudiantes de bajos recursos de Oaxaca, Guerrero, Colima, por no hablar de Michoacán.

Este año, las autoridades admitieron menos estudiantes. En la lógica de reducción de costos, aceptar a menos estudiantes es un primer paso en recortar el padrón de profesores. La materia de trabajo desaparece y eso abre la posibilidad de reducir los salarios.

Al momento de escribir esta nota, el movimiento se encuentra en una etapa decisiva. Las autoridades universitarias les cortaron las becas de alimentación a los albergues estudiantiles y expulsaron a ocho estudiantes de la universidad nicolaita por la toma.

Los resultados parecen ambiguos: se ganó un amparo por parte de los estudiantes para anular el pago de cuotas y la autoridad universitaria ha concedido 700 lugares más.

En los meses de marzo y abril, los sindicatos universitarios fueron objeto de un ataque a su derecho de huelga. La Junta Local  de Conciliación y Arbitraje la declaró de puertas abiertas. Hasta la semana pasada, la universidad estaba paralizada por los rechazados y aspirantes.

Un nuevo frente de lucha

Surgió recientemente el Frente Cívico Social, donde se agrupan más de 30 sindicatos incluyendo la Sección 18 de la CNTE y al Sindicato de Trabajadores del  Poder Ejecutivo del estado de Michoacán. El FCS agrupa a unos 20 000 trabajadores, más los maestros. En los últimos años ha realizado tres huelgas, en coordinación con los sindicatos de la educación media superior y superior. El Frente se convierte poco a poco, a pesar de los titubeos de la dirección de la Sección XVIII, en un referente de lucha en todo el estado.

Ante esta ola de movilizaciones el gobierno perredista de Silvano Aureoles se encuentra muy debilitado. La burguesía michoacana está furiosa por la situación, que el gobernador no logra controlar. El Congreso local está por aprobar una Ley anti marchas que, de pasar, sería un duro golpe a los derechos democráticos y abriría la puerta a la represión. Es esa la cara del PRD en Michoacán: legislar para poder reprimir sin problemas. Pero es de esperarse que su discusión parlamentaria provocará precisamente las manifestaciones que busca evitar. Las autodefensas estarán desarticuladas, y los comuneros más tranquilos, pero el problema de fondo se mantiene: Michoacán está al borde de una profunda crisis.


José María Carmona es militante del POS e investigador de la Universidad Michoacana de San Nicolás Hidalgo.

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http://www.30-30.com.mx/michoacan-aviso-de-incendio/