EL SOCIALISTA 389

lunes, 14 de noviembre de 2016

NO FUE LO MISMO LO DE SIEMPRE: EL TRIUNFO DE TRUMP Y QUÉ SIGUE



Partido de Libertad Socialista (EE.UU.)
Publicado en CARABINA 30-30
noviembre 2016
De cara a la elección presidencial de 2016, las élites del Partido Demócrata y del Republicano pensaron que esta sería una elección más. Uno u otro miembro de las familias políticas gobernantes –los Bush o los Clinton– sería el próximo presidente y la vida en el capitalismo, neoliberalismo de Estados Unidos proseguiría como lo ha hecho en los últimos treinta años. Los indigentes y los subempleados vivirían en las calles, los estudiantes universitarios contraerían enormes deudas, los pagos de renta estarían por los cielos, los inmigrantes podrían ser súper explotados, la sindicalización continuaría su caída, los trabajos bien pagados seguirían siendo escasos –y todo estaría bien en el país.

El resultado comprobó que estaban equivocados. El país no quería más de lo mismo. La gente quería algo nuevo, algo enfurecido, algo o alguien que reconociera que las cosas eran un desastre en la “mayor democracia en la tierra.” La campaña de Bernie Sanders tocó esa fibra pero al final se colocó detrás del trono de los Clinton. Así que Trump era la única alternativa y la gente votó por él –un abusón racista, sexista y un demagogo millonario populista, un objetivo favorito de los comediantes.

Pero nadie se está riendo ahora. Como casi todo mundo reconoce, Trump no “ganó” sino que Clinton y los Demócratas perdieron (a pesar de su éxito en el voto popular). Después de décadas de escuchar a los liberales, líderes sindicales, personal de las ONG y varios radicales decir que los Demócratas eran el “mal menor” y que merecían el voto, la gente de clase trabajadora dio un viraje a la sabiduría convencional ¡y decidió que Donald Trump era el mal menor en esta ocasión!

Y así ocurre en un duopolio bipartidista donde los votantes no tienen un partido propio que luche por ellos.

Entre otras cosas, esta elección mostró lo débil que se ha vuelto un diezmado movimiento sindical. Ahora, cuando los sindicatos son golpeados por fuerzas de extrema derecha como la Freedom Foundation o los hermanos Koch, es una situación de vida o muerte.

La clase trabajadora de Estados Unidos no podrá escapar de la pesadilla de derecha que le espera a menos que podamos crear un partido laborista independiente, uno que lance enérgicamente candidatos que se opongan a las fichas corporativas, ya sea de la variedad demócrata o republicana. Los trabajadores necesitamos con urgencia un partido nuestro, y para que eso suceda se necesitará la movilización de las bases de los sindicatos, que incluya una lucha por la democracia dentro de los sindicatos.

Necesitamos un vehículo político de la clase trabajadora que luche por la gente que Trump llama “los hombres y mujeres olvidados” –la gente que fue traicionada por los Demócratas y que quedó excluida de la débil recuperación económica. Un partido laborista podría dar a los votantes enojados y temerosos un poderoso contrapeso a los demagogos que hablan el idioma de la insatisfacción, desconfianza, conspiración y de los chivos expiatorios –la versión moderna, trumpista de la retórica del macartismo.

Los dueños de los partidos republicano y demócrata están completamente aislados de la gente ordinaria que sufre, de cualquier raza y género, de cualquier religión y origen nacional. Los demócratas pudieron haber correspondido la salvajemente entusiasta recepción que tuvo Bernie Sanders, pero no lo hicieron. Ambos partidos creyeron que podían ignorar el temblor bajo sus pies y seguir como siempre. Hoy Trump ha destrozado esa ilusión.

Algunos comentaristas mediáticos están argumentando que existe una conexión lógica entre Trump y los políticos de extrema derecha de Europa, como Marine Le Pen de Francia. El disgusto ante los frutos amargos del capitalismo neoliberal y la ansiedad por la persistente crisis económica es global. Trabajadores y gente excluida en todo el mundo están buscando ayuda, respuestas reales y un nuevo y efectivo liderazgo.

¿Qué pasa con la izquierda estadounidense, la cual debería contribuir a ese liderazgo? Tristemente, ella tiene una crisis en sí misma. Esta crisis es la negativa a trabajar juntos en las cosas en que estamos de acuerdo –a sentarnos, negociar un programa común y crear frentes democráticos unidos que puedan defender a la clase trabajadora y a los oprimidos contra la reacción. Esto debe cambiar, ahora, no mañana o el próximo año. La victoria de Trump nos ha dado una oportunidad y debemos aprovecharla para crear una sólida alternativa anti-capitalista por afuera de los partidos gemelos del capitalismo.

Aquí tenemos un listado parcial de acciones por el que el Partido de Libertad Socialista estará abogando y trabajando ahora y en el futuro. Te rogamos que te nos unas.

– Planear para una protesta incluyente, la mayor jamás realizada, en Washington, D.C. el día que Trump tome posesión.
– Luchar juntos en los sindicatos por la democracia sindical y un partido laborista. Construir grupos militantes multi-sindicatos para desplegar el poder de la solidaridad de la clase trabajadora frente a la reacción, como los Trabajadores Organizados por la Solidaridad Obrera (OWLS, en inglés) en Seattle.
– Defender a las víctimas de ataques racistas, musulmanes e inmigrantes.
– Prepararnos ya para movilizarnos en confrontaciones por los derechos reproductivos; no podemos depender de que los demócratas salvaguarden los derechos de las mujeres.
– Seguir combatiendo la brutalidad policiaca y el racismo institucional; defender el movimiento Black Lives Matter. Organizarnos para implantar métodos significativos de control civil sobre la policía, como la Campaña por un Concejo Civil Electivo de Supervisión está haciendo en Nueva York.
– ¡Luchar por una reforma que amplíe el padrón electoral y por la abolición del Colegio Electoral!

Estas son ideas iniciales. El Partido de Libertad Socialista estará realizando foros públicos entre el 1 y el 12 de diciembre en Seattle, San Francisco, Los Ángeles y Nueva York para discutir el significado de la victoria de Trump –y qué sigue. Activistas de otros grupos también tomarán la palabra, y esperamos que un amplio espectro de gente asista y comparta sus ideas. Consulta socialism.com para detalles. También estaremos ofreciendo más análisis de la elección en el próximo número de nuestro periódico Freedom Socialist –suscripciones aún a mitad de precio hasta el 15 de noviembre.

Forward together! ¡Adelante juntos!

Crédito de foto: Marc Nozell vía Flickr.
Pronunciamiento ante la elección por el Partido de Libertad Socialista (FSP, en inglés) –el original en inglés puede consultarse dando click aquí. El FSP de Estados Unidos junto con el POS de México, Nupori de República Dominicana y el PRT de Costa Rica, integran el Comité por la Reagrupación Internacional Revolucionaria (CRIR).

ver más:
http://www.30-30.com.mx/no-fue-lo-mismo-lo-de-siempre-el-triunfo-de-trump-y-que-sigue/