FORO SOCIALISTA

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Periódico El Socialista

2 do. ENCUENTRO METROPOLITANO

2 do.  ENCUENTRO METROPOLITANO

domingo, 19 de marzo de 2017

MÉXICO.REALIDAD Y NECESIDAD DE LA ACCIÓN REVOLUCIONARIA



CEDEMA.ORG
CENTRO DE DOCUMENTACIÓN DE LOS MOVIMIENTOS ARMADOS
El insurgente Año 21 Nº 175 
Marzo de 2017 
EPR-PARTIDO DEMOCRÁTICO POPULAR REVOLUCIONARIO

Crisis económica y fortalecimiento del Estado policíaco militar
Señalamos a finales y principio del año que el país vive una profunda crisis económica, en su fase recesiva, la cual desde el poder burgués se hace todo lo posible por negarla, una condición objetiva que se sigue presentando, ambas expresan dos aspectos de la realidad, el régimen neoliberal en el país vive una crisis económica y en correspondencia también crisis política.

Las consecuencias nefastas para el pueblo son inocultables y se sienten cada vez con mayor dureza y claridad, aún hasta para el menos conocedor de temas económicos y políticos. La inflación, la carestía de la vida, la pérdida del poder adquisitivo del salario en mayor dimensión, el pauperismo generalizado son fenómenos presentes, inocultables y que el pueblo enfrenta a diario.

El aumento de los hidrocarburos y la electricidad, se dijo en enero, trae como consecuencia el encarecimiento de las mercancías, éstas no se realizan y el pueblo tiene que vivir con menos nutrientes, por consiguiente pobreza y miseria se incrementan en sus índices y se generalizan en todo el país y población. Inmediatamente al aumento de los combustibles el proceso inflacionario y la carestía de la vida se hicieron notar.

Señalado está que la pérdida del poder adquisitivo del salario es del 80%, una condición material que nos habla qué tan subvaluada está la fuerza de trabajo como mercancía; a la vez nos explica la causa del pauperismo, de la magnitud de la crisis alimentaria que se vive en el país.

La dependencia con respecto al imperialismo se hace más profunda y a la vez también afloran los mecanismos de sujeción tanto económicos,como políticos en función de la defensa de los intereses oligárquicos e imperialistas. El incremento de los combustibles es una medida recaudatoria que consiste en mayor carga fiscal para las masas trabajadoras, pero es también una exigencia de la oligarquía y del capital monopolista transnacional, es decir, del imperialismo y sus organismos financieros que responden a tales intereses.

En el primer caso es para mantener activo todo el aparato represivo y en el segundo para fortalecer los mecanismos de expoliación. Para el pueblo el salario es insuficiente para vivir con dignidad, es la expresión de la verdadera magnitud de la crisis económica que desde la junta administrativa se hace todo lo posible por ocultarla, minimizando en cada fase de ella su existencia y cuando es imposible se adjudican siempre a causas externas. La crisis económica tiene causas internas y externas, cierto, pero la principal responsabilidad es de la junta administrativa por sus políticas neoliberales.

Podemos señalar que en adelante las consecuencias de las políticas neoliberales de carácter burgués que se impusieron, serán más visibles y sus efectos perniciosos serán inocultables. Toda crisis económica lleva implícita una crisis política se expresa concretamente en la imposibilidad de seguir gobernando, por parte de la junta administrativa, como lo venían haciendo los opresores; y a la vez, los oprimidos ya no están dispuestos a seguir siendo “gobernados” bajo los mismos esquemas políticos. Queda de manifiesta dicha crisis en dos aspectos, la política de gobierno fincada en el terrorismo de Estado y en la tendencia del fortalecimiento del Estado policíaco militar.

Sustentamos la tesis de que la crisis económica y la crisis política desde la clase que detenta el poder pretenden resolverla con el fascismo, quedan en dicha solución las contradicciones interburguesas para mantener el régimen económico y político. Si nos guiamos por tal tesis, lo que estamos viviendo es ese proceso de resolver la principal contradicción del régimen a través de la tendencia señalada, con más terrorismo y el fortalecimiento del Estado policíaco militar.

El imperialismo como política injerencista y expoliadora impone y exige gobiernos policíacos militares, eso nos indica la tendencia principal que en cada región y país toma características propias. La exigencia de la oligarquía, los políticos de oficio, la cúpula militar y los politicastros en funciones gubernamentales para que el Legislativo apruebe en “caliente” la iniciativa de Ley de Seguridad Interior (LSI) tiene como propósito el fortalecimiento del Estado policíaco militar, lo que significa dar de manera legal más poder a las estructuras represivas pero guardando las formas bajo el marco de la legalidad burguesa.

De la tendencia general exigida por el imperialismo y la oligarquía, se desprende la política del gobierno, es decir, el terrorismo de Estado, éste en la medida que la protesta se generaliza es más violento y evidente. Es la explicación del por qué los crímenes de lesa humanidad se incrementan, la detencióndesaparición forzada de personas y las ejecuciones extrajudiciales lejos de disminuir se multiplican.

La violencia de Estado está encauzada al fin de paralizar la movilidad política del pueblo, para evitar el estallido social, la táctica empleada  es golpear y golpear a la parte del pueblo no organizado para evitar la voluntad popular de combatir, para inhibir su expresión material y orgánica, esto explica la gran cantidad de víctimas del pueblo no organizado, en su mayoría hijos del pueblo trabajador que su delito ante el Estado criminal es ser pobres, vivir en barrios marginados, ser parte del pueblo explotado y oprimido o como cínicamente dicen los verdugos “estar en el lugar equivocado”.

La violencia estatal contra el pueblo organizado tiene por objetivo quebrar la voluntad de combatir, romper con la organización e inhibir la lucha combativa y consciente de las masas trabajadoras, de las organizaciones e hijos del pueblo. Ambas expresiones de violencia son las dos caras de la misma moneda, es la violencia de clase, la de la burguesía y la oligarquía, que por medio de la junta administrativa, las instituciones y las corporaciones policíacas militares esparcen por todo el país.

Cada fosa clandestina, cada detenido desaparecido, cada víctima de ella confirma que el régimen está en crisis y que la tendencia a su solución es más militarización, la institucionalización de la violencia de clase contra el pueblo y el fortalecimiento de la cúpula policíaco militar en asuntos de gobierno.

Significa también la institucionalización del terrorismo de Estado, lo que conlleva más crímenes de lesa humanidad, éstos en lugar de disminuir tendrán la tendencia a incrementarse, el ejemplo más ilustrativo es lo que acontece en Veracruz, el PAN como partido burgués cumple con su función para el cual existe; el PRD queda desnudado también como partido que para nada defiende los intereses populares, hoy cumple funciones legitimadoras de la dictadura burguesa, de administrador de la crisis política que vive el régimen.

Veracruz es la fosa clandestina más grande de América Latina, cada fosa que emerge comprueba los crímenes de Estado, que las desapariciones forzadas de personas y las ejecuciones extrajudiciales las comete todo el aparato represivo, es el Estado, sus instituciones y representantes los responsables de la guerra contra el pueblo que cobra cientos de miles de víctimas. Responsable de los crímenes de Estado en Veracruz es el gobierno y sus representantes de la administración Duarte, también lo es el actual gobierno por mantener la misma política profascista.

La voluntad popular de combatir
La voluntad popular de combatir tiene diferentes expresiones materiales, desde la espontánea hasta la organizada y consciente. El ciclo de la lucha de clases en el país adquiere más dinamismo en su expresión y un ritmo más intenso en la confrontación de las clases, entre la junta administrativa y el pueblo trabajador, las,luchas populares son más prolongadas, nuevos sectores se incorporan a la protesta y también nuevas formas de organización y combate emergen y se configuran como forma de organización y lucha.

Formas de combate popular que fueron satanizadas desde la junta administrativa, por los partidos burgueses, por los políticos de oficio y por sectores de la pequeña burguesía, hoy son retomadas por las masas y generalizadas para enfrentar al gobierno antipopular y sus fuerzas represivas.
Por efecto de la proletarización material, por el intenso proceso de pauperización y por la carestía de la vida nuevos sectores son lanzados al campo de la lucha de clases y formas de  combate que ayer fueron cuestionadas se generalizan como efecto de la necesidad política y el actual ritmo en la lucha de clases.

Es la explicación de por qué adquiere carta de naturalización la expropiación de mercancías, el bloqueo de carreteras y vías férreas, la liberación de casetas, el bloqueo a instalaciones del régimen, la expropiación de combustibles, las marchas mucho más combativas, la disposición de hacer frente a los cuerpos policíacos militares de donde se aprende que éstos son vulnerables, la firmeza en la denuncia política y la defensa de los derechos humanos. Es a la vez expresión concreta de la voluntad popular de combatir.

Cuantitativa y cualitativamente expresa la disposición de lucha del pueblo contra los explotadores y opresores, aunque hay que señalar que aún predomina la expresión cuantitativa, es decir, la espontánea, sin embargo, es y puede ser el punto de partida para la construcción y fortalecimiento de la voluntad popular de combatir, para el revolucionario es una de las tareas actuales a desarrollar con ahínco y claridad estratégica.

Si el terrorismo de Estado es lo que vive el pueblo, explica la existencia de diferentes organismos en torno a la defensa de los derechos humanos, pero también refleja los intereses y conceptos bajo los cuales se organiza la lucha en torno a su defensa. Si son diferentes clases y,sectores sociales los que se confrontan, también,son diferentes ideologías las que chocan tanto en la explicación de la realidad como en las alternativas organizativas y de lucha, en general se confrontan la ideología burguesa, la pequeño burguesa y la proletaria.

Si los derechos humanos y su defensa son producto de los pueblos que luchan por su liberación económica y política, organismos y activistas son parte activa de la lucha de clases, ya sea en la defensa del régimen o sumando esfuerzos coadyuvantes para su destrucción.
Podemos afirmar entonces, que la voluntad popular de combatir tiene expresión concreta en las formas organizativas que se materializan en organismos de combate popular que libran la lucha contra el régimen y sus políticas.

Si no hay día en el país que transcurra sin movilización popular nos indica que el grado de descontento se incrementa, que el descrédito de la actual junta administrativa es indicativo que las masas trabajadoras avanzan en identificar al enemigo de clase, por tanto, entender que el gobierno antipopular es el principal enemigo y que éste representa los intereses de una minoría, los de la burguesía. La crisis económica y sus efectos perniciosos nos generan mejores condiciones para la politización.

Mientras exista voluntad de combatir existen condiciones para su organización, estructuración y dirección, luego entonces, depende del sujeto revolucionario para que se concrete la tarea estratégica de organizarla, estructurarla y dirigirla, se concreta conformando organismos de combate popular que organicen y generalicen la lucha combativa contra el régimen. El terrorismo de Estado es la política del gobierno antipopular, cobra cientos de miles de víctimas; se le enfrenta combativamente combinando todas las formas de lucha que desemboquen en la acción revolucionaria de las masas trabajadoras bajo un programa de lucha que contemple estrategia y táctica de la guerra popular.

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