FORO SOCIALISTA

FORO SOCIALISTA

Periódico El Socialista

2 do. ENCUENTRO METROPOLITANO

2 do.  ENCUENTRO METROPOLITANO

sábado, 1 de abril de 2017

Treinta años después de la Revolución rusa



VIENTOSUR
30/03/2017 | Victor Serge
[Nota introductoria de C.A. Udry:
Cuando se multiplican los escritos consagrados al centenario de las revoluciones rusas, febrero-octubre 1917, resulta evidente la utilidad de publicar, de nuevo, esta contribución de Víctor Serge, datada de julio-agosto de 1947. Víctor Serge falleció el 17 de noviembre de 1947 en México (ver “La muerte en México de Víctor Serge”, Julián Gorkin, en https://www.marxists.org/espanol/gorkin/1957-serge.htm. ndt)

Este texto fue publicado en noviembre de 1947 en “La Revolución proletaria”, que se presentaba como revista sindicalista revolucionaria desde 1930. Había sido fundada por Pierre Monatte en 1925 con la denominación de “Revista sindicalista comunista”. “La Revolución proletaria” quedó interrumpida en 1939 siendo relanzada en 1947. Según Jean Rière, se trata del último texto de Víctor Serge publicado por esta revista que en lo sucesivo estableció prácticamente el silencio sobre el hombre y la obra.

En 2001, Jean Rière y Jil Silberstein reunieron en la colección Bouquins, Ed. R. Laffont, “Les Mémoires d’un révolutionnaire et autres écrits politiques – 1908-1947-“ de Victor Serge (1 046 páginas). La versión establecida por Jean Rière de las “Mémoires d’un révolutionnaire” (publicada en español “Memorias de un revolucionario” https://elsudamericano.files.wordpress.com/2013/05/victor-serge-memorias-de-un-revolucionario.pdf. ndt) difiere de la primera edición de 1951. Traduce más de cerca las etapas y las versiones -desde 1938- de la elaboración de este importante trabajo.

Para situar la etapa de la reflexión política de Víctor Serge en 1947, es útil recordar el contexto en el que se publica este balance titulado “Treinta años después de la Revolución rusa”. Este texto fue presentado, equivocadamente, como un postfacio inédito de “El año I de la Revolución rusa” publicado en francés en 1930. Una obra redactada en Leningrado entre 1925 y 1928, cuando Víctor Serge se enfrentaba al ascenso y consolidación del estalinismo.

En 1941, Víctor Serge (con su hijo Vlady) -tras una búsqueda desesperada para obtener un visado y vigilado por los servicios del FBI- llega a Martinica, donde es encarcelado. De ahí, va a la República Dominicana y luego a Haití de donde es expulsado. Llegado a Cuba, es también encarcelado. Necesita seis meses para llegar a México. Durante todo este período de gigantescas convulsiones internacionales, no dejó de escribir y de seguir el desarrollo de los acontecimientos políticos y militares. En República Dominicana, redacta un trabajo en español “Hitler contra Stalin”, subtitulado como “La fase decisiva de la guerra mundial”, que ha permanecido inédito en francés.

Durante esos años, en el seno del grupo Socialismo y Libertad, aborda la cuestión fundamental para él de las perspectivas de la lucha por el socialismo verdadero, por citar la excelente contribución de Susan Weissman, “Dissident dans la révolution. Victor Serge, une biographie politique” (Ed. Syllepse, 2006, 478 p.; traducido del inglés Ed. Verso, 2001). s. Weisman añade: Durante este período bisagra, el pensamiento de Serge está íntimamente ligado a su análisis de la naturaleza del estalinismo. (…). Serge estudia la Unión Soviética a la luz de la nueva configuración mundial. Somete a prueba los diferentes análisis críticos radicales de la URSS estalinista y se esfuerza por elucidar la estructura social soviética. Estima que (la Unión soviética y su ‘régimen totalitario’) proseguirá su curso antisocialista sin conceder la menor reforma democrática (Weissman, p. 379).

Hay que recordar que, en el capítulo 9 de las “Memorias de un revolucionario” Víctor Serge, en 1936 (p. 421 versión web citada), expresa claramente su desacuerdo con Trotsky, entre otros temas , sobre importantes cuestiones de la historia de la revolución; él (Trotsky) se negaba a admitir que en el terrible episodio de Cronstadt de 1921, las responsabilidades del Comité Central bochevique hubieran sido enormes; que la represión que siguió fue inútilmente bárbara; que el establecimiento de la Cheka (más tarde GPU), con sus métodos de inquisición secreta, fue por parte de los dirigentes un grave error incompatible con la mentalidad socialista. Sobre los problemas de la actualidad rusa, reconocía a Trotsky una clarividencia e intuiciones asombrosas.

Había obtenido de él, en el momento en que escribía “La revolución traicionada” (texto traducido por Serge, por petición de Trotsky, y publicado en francés en Grasset en 1936), que inscribiera en el programa de la oposición la libertad de los partidos soviéticos (dicho de otra forma, representados en los soviets). Le veía mezclar a los destellos de una gran inteligencia los esquematismos sistemáticos del bolchevismo de antaño en cuya resurrección inevitable en todos los países creía. Comprendía su crispación de último superviviente de una generación de gigantes, pero yo estaba convencido de que las grandes tradiciones históricas solo tienen continuidad a través de renovaciones y pensaba que el socialismo debe también renovarse en el mundo presente y que esto debe hacerse por el abandono de la tradición autoritaria e intolerante del marxismo ruso del comienzo de este siglo.

Serge añadió, en un manuscrito elaborado con vistas a una nueva versión, el pasaje transcrito por Jean Rière: (El único problema que la Rusia roja de 1917-1927 no había sabido plantearse jamás es el de la libertad, la única declaración indispensable que el gobierno soviético no hizo fue la de los derechos humanos. Yo exponía estas ideas en artículos publicados en París y Nueva York…) “El Viejo”, Trotsky, deplorablemente informado por adeptos más limitados que comprensivos, atacó a Serge sobre este tema. Este último concluía: Hay una lógica natural de contagio en el combate; la Revolución rusa continuó así, a pesar suyo, ciertas tradiciones nefastas del despotismo que acababa de derribar…. Estas notas introductorias deberían permitir situar mejor el balance -datado por definición- establecido por Víctor Serge, hace 70 años.]


ver más:
http://www.vientosur.info/spip.php?article12418