EL SOCIALISTA 389

LA LLAMA VIVA

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jueves, 27 de julio de 2017

¿Por qué estalló la crisis global del capitalismo?

Presentamos aquí las razones políticas que detonaron la Crisis mundial del Capitalismo. En las postrimerías del siglo XX y fines de la década de los ’90, la economía capitalista arrastraba enormes contradicciones. Si bien había recomposición parcial de la Tasa de Ganancia, también había sobreacumulación de capital y burbujas financieras destructivas como expresión de las contradicciones presentes e históricas del capitalismo. La combinación de estos elementos con los acontecimientos políticos de finales del siglo XX, hizo estallar la crisis entre julio y agosto del 2007



ElFin de las Multinacionales
Mayo 2015
La gravedad y continuidad de las burbujas, cada vez más grandes y destructivas, llevó a las potencias a organizar el Foro de Estabilidad Financiera (FSF) en 1999, formado por los ministerios de finanzas, bancos centrales y organismos financieros internacionales para promover la estabilidad financiera internacional. El objetivo del FSF era la  supervisión y vigilancia de las instituciones y transacciones económicas.

Pero este intento fracasó por completo y la crisis se irradió de la periferia al centro, las crisis siguientes se desarrollaron ya no en países atrasados sino en la economía de EE.UU. A fines de los ’90 y comienzo del siglo XXI se desataron y combinaron 3 graves crisis,1) la del hedge fund Long-Term Capital Management (LTCM) afectado por la crisis de Rusia o “efecto Vodka”, que hizo tambalear a Wall Street, 2) la quiebra de Enron Corporation, de las más importantes empresas de energía del mundo y la 7ma de EE.UU y 3) la crisis de las “punto-com”.

El estallido de las punto-com, abrió la crisis en la rama industrial base de la globalización: la informática. El rápido consumo de millones de personas de estos productos, produjo una burbuja alrededor de sus empresas que llevó el índice Nasdaq hasta 5000 puntos en el año 2000. Tras la explosión de la burbuja, el Nasdaq bajó a 3500 y a 1300 en el 2002.  Desaparecieron 4.854 empresas, en medio de escándalos de fraude, como el caso World.com.

Estas 3 crisis combinadas abrieron la recesión mundial de los años 2000- 2003, que  expresaba ya el proceso de agotamiento de las corporaciones multinacionales como forma de acumulación (1) y de la globalización como régimen de acumulación (2). Las enormes masas de capital ficticio, habían producido la caída de la tasa de ganancia, pero además un acelerado proceso de desvalorización de la economía. Las potencias capitalistas necesitaban contrarrestar estas tendencias y superar la crisis, pero lograrlo requería de una ronda de destrucción de fuerzas productivas y quema de capital de magnitud muy superior al perpetrado en la 2da guerra o la posguerra.

En el período comprendido entre los años 1980 y 2000 con la globalización, el grado de destrucción de fuerzas productivas era importante. Se habían producido la 1era guerra de Irak y las guerras de Yugoeslavia, Chechenia, Afganistán, Ruanda, las 2 guerras del Congo y Bosnia, lo que sumado al desarrollo de la pobreza, la extrema miseria, el creciente proceso de destrucción de la naturaleza y desarrollo de la industria armamentista, habían desarrollado un proceso de enorme destrucción de las fuerzas destructivas.

Pero este proceso de destrucción de fuerzas productivas era insuficiente para que el capitalismo lograra una forma superior de acumulación que superara a las corporaciones multinacionales. En la crisis del ’30, tras el agotamiento de los cartels y trusts, el capitalismo desarrolló un proceso de destrucción de fuerzas productivas que dio lugar a una forma de acumulación superior, las multinacionales.

En la posguerra, el brutal proceso de destrucción de fuerzas productivas en los países atrasados, permitió que tras el agotamiento de las modernas multinacionales, surgiera  una forma de acumulación superior: las corporaciones multinacionales. Pero para el año 2000, frente al agotamiento de las corporaciones multinacionales, las potencias capitalistas necesitaban desarrollar un proceso de destrucción de fuerzas productivas que permitiera pasar a una Forma de Acumulación superior.

La crisis ya estaba en el corazón de la economía mundial, la economía de EE.UU. Y el estallido de la burbuja “punto.com” había abierto una grave recesión. Sólo podían contrarrestarse estas tendencias, superando a las corporaciones multinacionales mediante un proceso de centralización de capitales, con un enorme desarrollo de las fuerzas destructivas.

La estrategia del Proyecto para un Nuevo Siglo Americano (PNAC)

Bush lanzó la estrategia del Proyecto para un Nuevo Siglo Americano (en inglés, PNAC) tras los atentados a las Torres Gemelas el 11 de setiembre del 2001. Esta estrategia consistió en una contraofensiva política, económica y militar mundial, que tuvo como lema la “guerra contra el terror” y derrota del “eje del mal”. La estrategia del PNAC buscó superar la grave crisis abierta en el capitalismo y sacar a la economía de la recesión, para lo cual estableció un operativo militar de envergadura y el desarrollo de una guerra de vastos alcances y largo aliento, con el objetivo de lograr poner un freno a los procesos revolucionarios en Medio Oriente, a la vez que disciplinar a los trabajadores y pueblos del mundo.

El PNAC buscó también sostener un alto gasto y desarrollo del complejo militar- industrial, llevando adelante un importante proceso de destrucción de fuerzas productivas. Era imposible que el estado de EE.UU pudiera llevar esta estrategia adelante con la oposición del pueblo norteamericano. Por eso, el gobierno Bush se aprovechó del impacto que produjo el atentado terrorista del 11-S para instaurar un régimen profundamente antidemocrático al interior de EE.UU con pilar en la Ley Patriota (en inglés, Patriot Act), que buscó limitar las libertades democráticas y de expresión de los trabajadores y el pueblo de EE.UU y acallar toda voz que quisiera oponerse a su estrategia.

El régimen de la Ley Patriota fue una reforma constitucional de facto, que puso al Poder Ejecutivo, el ejército y a los servicios de seguridad en el centro del régimen político de EE.UU, intentando borrar de un plumazo las históricas conquistas democráticas del pueblo norteamericano. A la vez, un conjunto de leyes y decretos produjo un importante recorte de las libertades democráticas, el ataque a los inmigrantes, sobre todo los de origen musulmán y la criminalización de los opositores. El PNAC era una estrategia al servicio de darle un duro golpe a las luchas de los pueblos del mundo que osaran desafiar el poder de las potencias capitalistas y a la vez, buscaba retomar la ofensiva contra las masas de los países avanzados.

La campaña de la “lucha mundial contra el terrorismo” fue impulsada desde EE.UU, pero fue adoptado por todos los gobiernos y estados capitalistas del mundo. El frente político- militar que se articuló alrededor del PNAC, expresado en la Coalición militar que llevó adelante la invasión a Irak en el año 2003, fue uno de los más grandes de la historia del capitalismo. En el terreno económico, Bush buscó relanzar la economía, copiando a Reagan con una burbuja en base a créditos para el consumo de masas, centrado en éste caso, en créditos para la vivienda. Millones contrajeron estos préstamos atraídos por las facilidades, y así fue como tomó vuelo la burbuja de “hipotecas de segunda categoría” (en inglés, “sub- prime”), que comenzó en el año 2002 y estalló en el 2007. Toda la estructura financiera mundial contrajo papeles sub- prime, que prometían ser un fabuloso negocio que crecía y crecía sin cesar, proporcionando ganancias fabulosas.

El desarrollo de la ola de compras de casas produjo llevó a que la industria de la construcción pegara un salto, y con ella, se disparó la inflación. Los precios de todos los materiales de construcción se elevaron, arrastrando todos los precios con ella. Para frenar la ola inflacionaria que se desató, la Fed subió la tasa de interés que en 3 años pasó del 1% al 5,75%, pero esta operación de alza de tasas de interés encareció los créditos otorgados a familias muy humildes y agravó las deudas e impagos. Los Bancos de Inversión comenzaron a emitir los “MBS” (Mortgage Backed Securities) y los CDO (Collateralized Debt Obligation) papeles que servían como seguros para cubrirse de posibles impagos. Esos papeles fueron negociados en el mundo entero y pasaron a ser parte de las arcas de todo el sistema financiero mundial.

Dada la magnitud de la burbuja crediticia en curso de dimensiones gigantescas, los estados del G7 convocaron al acuerdo de Basilea II, en el 2004, buscando superar las limitaciones de Basilea I que ignoró un aspecto esencial de los créditos: la calidad de los mismos y probabilidad de incumplimiento de los préstamos. Para superar estas limitaciones Basilea II propuso en 2004 un nuevo conjunto de recomendaciones, que fueron inútiles, porque el gobierno de Bush ya había impulsado una enorme burbuja y empujó al capitalismo al abismo. Todo el sistema financiero mundial se llenó de MBS y CDO, cuyo valor cayó abruptamente.

Para el año 2006, el ejército de EE.UU y la Coalición por la Libertad se empantanaron militarmente por la heroica resistencia Iraquí contra la invasión. A la vez que la resistencia del pueblo de EE.UU contra la represión del régimen de la Ley Patriota y la creciente impopularidad de la guerra de Irak, hundió a Bush en el descrédito. De este modo, los dos pilares fundamentales de la estrategia política, económica y militar del PNAC iba sufriendo un creciente desgaste y deterioro. La derrota militar en Irak, significó el golpe final a la estrategia del PNAC y abrió una crisis política del gobierno Bush.

A su vez esta crisis política se combinó en el terreno económico, con el desastre que provocaba la burbuja sub- prime. El aumento de las tasas de interés que la Fed había impulsado para frenar la inflación, provocó que los deudores no pudieran pagar los préstamos, la burbuja se pinchó, y los bancos se llenaron de créditos incobrables. Para el 2006 había medio centenar de financieras en bancarrota, millones de embargos y los bancos de inversión junto al sistema financiero mundial frente a la amenaza de la quiebra.

El gobierno de Bush, había logrado que 1 millón 200 mil estadounidenses fueran estafados y más que alcanzar el sueño de la casa propia, hayan sido expulsados de sus hogares. En el 2007, la crisis sub- prime estalló y se hizo mundial. Si la “burbuja Reagan” fue el comienzo del régimen de la globalización; la “burbuja Bush” del 2007 fue su final. El estallido de la “burbuja sub- prime” puso de manifiesto el agotamiento de la globalización como régimen de acumulación y el de las corporaciones multinacionales como forma de acumulación.

La derrota militar de EE.UU, impidió llevar adelante la quema de capitales y proceso de destrucción de fuerzas productivas necesario para permitir llegar a un nivel superior de centralización de capitales que lograra responder al proceso de agotamiento de las corporaciones multinacionales.
No estamos afirmando que no hubo destrucción de fuerzas productivas, la hubo, y la invasión convirtió a Irak, que era uno de los países más bellos del mundo, patrimonio del surgimiento de la humanidad, en una verdadera ruina. Si sumamos a esta conflagración lo ocurrido en Afganistán la destrucción es terrible, pero absolutamente inferior a la ronda de destrucción hecha en la posguerra.

Una simple comparación nos permite apreciar la magnitud del fenómeno: La guerra de Vietnam por ejemplo en la posguerra duró 11 años y fue parte de un proceso, como vimos, más grande de destrucción de fuerzas productivas que abarcó décadas, en vastas regiones del planeta. La guerra de Irak, en cambio, en apenas 3 años ya estaba resuelta, con derrota de EE.UU. La derrota del PNAC tuvo efectos inmediatos en la economía. No sólo la crisis estalló en el 2007, sino que a partir de ella el proceso de centralización de capitales cayó. Esto se verifica en las cifras del proceso de M&A que sufrió un duro golpe con la crisis y cayó un 50% respecto de los niveles previos al 2007.

Los datos del proceso de M&A demuestran que con la derrota del PNAC el proceso de centralización de capitales en vez de avanzar, sufrió un fuerte retroceso. Merced a los salvatajes se recuperó hacia el 2010 cuando las M&A llegaron a $ 2,4 billones, un aumento del 23% respecto del 2009 y el más fuerte de todo el período desde el año 2008, para Thomson Reuters. Pero los datos indican que el capitalismo no logró alcanzar un nivel de centralización de capitales que necesitaba para superar el agotamiento de las corporaciones multinacionales, que a partir del 2007 y como vimos en el capítulo I comenzaron a presentar una tras una la  quiebra. La crisis hizo retroceder el proceso de M&A, en relación a los niveles que venía teniendo antes del 2007.

¿Porque el capitalismo no logró en la globalización, o sea, en todo el período que va desde la década del ’80 hasta la actualidad, un proceso de destrucción de fuerzas productivas que fuera similar a los niveles que se alcanzaron en la posguerra? ¿Porque las potencias no pudieron superar la crisis provocada por el agotamiento de las corporaciones? ¿Por qué no lograron una forma superior de acumulación de capital? Damos con la explicación analizando unos de los hechos políticos más importantes del siglo XX.

La caída del Muro de Berlín: Un golpe al capitalismo y la globalización  

Contra lo que opinan analistas y economistas, la caída del muro de Berlín el 9 de noviembre de 1989 fue un duro golpe al capitalismo y la globalización. Cuando cayó el Muro los gobiernos de las potencias capitalistas y los regímenes stalinistas trabajaban en sociedad, avanzando en una ofensiva explotadora brutal contra los trabajadores y los pueblos del mundo y renovando en común los acuerdos de Yalta y Postdam.

Pero la movilización popular que derribó las dictaduras pro- capitalistas de esos países, obstaculizó los planes conjuntos de las potencias. Sin sus socios stalinistas, los gobiernos de las potencias capitalistas se vieron en dificultades para llevar adelante la ofensiva contra las masas de las economías más importantes. A su vez, la cadena de levantamientos populares se profundizó y tras el derrumbe stalinista en los países del Este de Europa, sobrevino el derrumbe de las dictaduras en la URSS y en las repúblicas bajo su órbita. Las consecuencias para el capitalismo fueron muy importantes, porque tras la caída del Muro de Berlín cambiaron las condiciones que habían permitido la súper- explotación de la clase obrera europea y alemana.

Una condición fundamental para facilitar la explotación de los trabajadores europeos y alemanes en la posguerra, fue mantener su división con el Muro. Su derrumbe permitió un proceso de unificación de la poderosa clase obrera europea y alemana, entre las más calificadas, concentradas, con mayores conquistas sociales y de mayor nivel cultural del mundo. A su vez, las nacionalidades oprimidas que habían sido puestas a sangre y fuego bajo la bota de dominación imperialista en la posguerra, comenzaron un proceso de liberación, lo que barrió con las fronteras de Yalta y Postdam.

Gracias a los dirigentes stalinistas que cayeron a partir de 1989, el imperialismo había logrado sobrevivir a las derrotas de Vietnam, de China, de Corea, había podido continuar con su sistemática destrucción de fuerzas productivas. Había transformado esas derrotas políticas, en penalidades aún mayores para las masas, que permitían grandes ganancias a las multinacionales. Pero tras la caída del muro, estos dirigentes de la “izquierda oficial mundial”, que había prestado grandes servicios al capitalismo, ya no tenían ese poder.

El “orden mundial” de posguerra cayó, y el “nuevo orden mundial” en realidad resultó en un terrible “desorden” para las potencias capitalistas, así lo explica la LIT:” la quiebra del estalinismo en los años 90 debilitó ese orden mundial en dos sentidos: los aparatos contrarrevolucionarios que antes frenaban y negociaban en nombre del socialismo,… dejaron de cumplir ese papel….hay un nuevo orden asentado unilateralmente en las instituciones del imperialismo y los EE.UU…Aparentemente es más fuerte que el anterior, pero en realidad, es más débil…”. (3)

Esta es la explicación de porqué en la globalización, el capitalismo no logró igualar los éxitos económicos del régimen keynesiano. La caída del Muro de Berlín impidió que en la globalización hubiera un acuerdo político global mundial de la talla de Yalta y Postdam, esos acuerdos que permitieron el “boom” de posguerra, fueron liquidados por la caída del Muro de Berlín, y con ellos, cayó el orden económico y político que dio sustento a la economía mundial por más de 40 años.


Los gobiernos del G7, analistas y periodistas de  todo pelaje pregonaron que la caída del Muro de Berlín era el “triunfo del capitalismo” y el “Fin del Socialismo”. Muchos creyeron esa historia, y la mayoría de la izquierda cayó en una brutal confusión. No desarrollaremos aquí los debates que los acontecimientos produjeron en aquel momento, nos remitimos a verificar el impacto que tuvieron en la economía. La mejor demostración del golpe que significó la caída del Muro de Berlín para el capitalismo y el curso del régimen de la globalización es China. En China sucedió lo opuesto, allí el Muro no cayó, la movilización de las masas en Plaza Tiannanmen contra la dictadura pro capitalista del PC Chino fue brutalmente reprimida y derrotada. A partir de esos acontecimientos China se consolidó como el “paraíso” de las multinacionales.

Tras la derrota de las movilizaciones la dictadura China avanzó en obtener mayores tasas de explotación y todo tipo de facilidades para que las multinacionales se radicaran. China muestra por sí sola las implicancias de la caída del Muro de Berlín para la economía mundial. Si la caída de las dictaduras del PC había complicado los planes de las potencias capitalistas en Europa, el triunfo de la dictadura del PC Chino la transformó en un bastión y salvavidas del capitalismo. Con el triunfo del PC Chino, las potencias capitalistas obtuvieron un inmenso mercado de millones de trabajadores que la dictadura China disciplinó para ofrecer bajos salarios, condiciones laborales de super-explotación lo que permitió, como hemos visto, un crecimiento de la economía en los ’90.

También estaban muy deteriorados los salarios y condiciones laborales de los trabajadores de los demás países que habían pertenecido a la órbita stalinista. El imperialismo aprovechó estas “ventajas comparativas” lo que ayudó al crecimiento de la economía y dio una recuperación de la tasa de ganancia en los ´90 que se mantuvo por casi toda la década. El capitalismo logró una victoria en China, que le dio un gran respiro económico. Pero con la caída del Muro de Berlín, sus planes estratégicos sufrieron un tremendo golpe, porque cayeron los partidos y dirigentes que prestaron grandes servicios al capitalismo, pactando la reconstrucción capitalista de Europa, permitiendo el desarrollo de las modernas multinacionales y frenando los procesos revolucionarios.

La caída de los acuerdos de Yalta y Postdam que habían permitido el “boom”, fue un golpe estratégico para el capitalismo. Esta es la explicación central de porque las potencias capitalistas no pudieron desarrollar en la globalización una ronda de destrucción de fuerzas productivas superior a la 2da guerra mundial o la posguerra, que le permitiera superar el agotamiento de la corporaciones multinacionales. De este modo, la caída del Muro de Berlín es el prólogo necesario de la caída de Wall Street, 20 años después, y la principal explicación política de porqué se ha desatado la actual crisis mundial del Capitalismo.

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http://elfindelasmultinacio.wixsite.com/f-d-m/porque-estall-la-crisis-global-del-capi